29 junio 2016 Educación

estudiar en verano

Son muchos los niños que durante estos dos meses de vacaciones escolares no pueden librarse, del todo, de los libros de texto y los estudios. Una mala planificación a lo largo del curso, falta de interés o, lo que suele ser más generalizado: cierta pereza y confianza extrema, hace que llegado el mes de junio y con las notas finales frente a frente, se encuentren con un gran disgusto: tienen que volver a recuperar en septiembre.

Pero por mucho que queramos retomar el tiempo perdido, los niños necesitan disfrutar de sus vacaciones. Así que lo mejor es planear bien los días para que sigan manteniendo un ritmo adecuado en los estudios, pero sin la presión de curso lectivo. Una buena planificación puede ser la clave para que nuestros niños consigan aprobar en septiembre.

Aunque los resultados sean malos, siempre buenos ánimos

Cada niño es un mundo y tiene sus propias necesidades, pero es muy importante que los apoyemos y animemos para hacerles saber que estamos a su lado, entendiendo, incluso, que han tenido una mala racha. Es así como nuestra actitud va a tener un papel fundamental para que se motiven con el estudio durante estos meses. Si tomamos una posición de enfado, desilusión, y le hacemos saber que nos ha defraudado, lo sentirá como un castigo por lo que perderá el interés. Mucho mejor motivarle, reconocerle sus capacidades y darle un mensaje positivo para remontar ese pequeño tropiezo.

Equilibrar el tiempo de estudio y ocio

Los niños se merecen unas vacaciones divertidas y tranquilas, sean cuales sean sus resultados. Por eso el tiempo de ocio tiene que ser muy superior al de estudio. Conseguir que estudien durante 2 horas como máximo, al día, ya es todo un logro, y justo en ese periodo en el que sus amigos no están en la piscina o los padres no estamos con otras actividades más ociosas. Un pequeño goteo de trabajo cada día, es más efectivo que un gran esfuerzo en las últimas semanas.

Disfrutar de la familia y de nuevas experiencias

El tiempo de vacaciones es fundamental para que entremos en una etapa nueva en la que todos estamos más relajados. Incluso aunque no salgamos de nuestra ciudad, o no podamos permitirnos un viaje, parece que los días se vuelven más amplios, más libres y mucho más cómodos. Los niños tienen que disfrutar de los padres, los abuelos y los amigos sin la imposición de las horas ni las obligaciones.

familia en vacaciones

Ser feliz es el mejor aprobado

Si nuestros niños se encuentran felices, tranquilos y rodeados de un buen ambiente, será mucho más fácil que se entreguen a sus tareas con más alegría, lo que supone que el porcentaje de éxito aumente. Unir una dosis de constancia, disciplina, pero también de diversión y fantasía, pueden ser la clave perfecta para llegar a septiembre con los deberes bien hechos. ¿O tú no trabajas mejor, y eres más eficiente, si vives rodeado de felicidad?

Fotos | Understood y Playa Senator

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