
Los niños pueden ser muy ruidosos, no se puede negar. Los padres lo sabemos bien y lo aceptamos como algo natural, intentando que no afecte a los que nos rodean. A veces llegan a ser molestos, pero lo normal es asumirlo como algo inherente a la infancia. Por eso es muy llamativa la nueva normativa que se ha aprobado en Berlín, por la que se autoriza a los niños a ser ruidosos.
En esta región alemana los particulares podían acogerse hasta ahora a la Ley de control de la contaminación atmosférica, para denunciar a una guardería, colegio o centro deportivo por el nivel de ruido que hacen los niños. Incluso se ha llegó a cerrar una guardería en 2008 por la denuncia de un vecino. La nueva enmienda a esta Ley, reconoce a los pequeños de Berlín el derecho a ser ruidosos, como las campanas, los tractores o las sirenas de las ambulancias. Leer más
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