25 septiembre 2017 Actualidad

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Por desgracia, los desastres naturales son imparables e imposibles de predecir. Ciudades enteras que viven en armonía y cuya tranquilidad se ve asegurada, de repente, reciben un trágico azote en el que las víctimas se van contando por miles. Familias enteras que ya no volverán a su vida anterior, teniendo que empezar desde cero, sin más ayuda que su esperanza y fuerza de voluntad, quedando desamparados a merced de la generosidad del resto del mundo.

En días anteriores, hemos visto con grandes dosis de tristeza, como México se ha visto afectado por distintos terremotos, de grandes dimensiones, y cuya violencia ha dejado un elevado número de fallecidos, heridos y afectados por diversas causas. Entre toda la población, y según Unicef, se calcula que alrededor de cinco millones de niños se han visto afectados por esta desgracia.

Volver a la normalidad es prioritario para los niños mexicanos

Las ciudades más afectadas, según las informaciones de las que dispone Unicef, son Ciudad de México, Morelos y Puebla, allí es donde deben ir, principalmente, las primeras ayudas que se envíen desde el resto de la comunidad internacional. Las necesidades más urgentes para la población, pero sobre todo para los niños, son de protección e higiene y devolverles al entorno escolar, para que así puedan verse menos afectados, retomando una rutina y asegurando su integridad física y emocional.

Según los expertos, estas tres ciudades son las más afectadas, por lo tanto deben cuidar con mucho esmero a su población infantil y ayudarles a retomar, cuanto antes, su normalidad. Obviamente, cada niño se ha visto afectado de una manera distinta, por lo que el impacto en su salud, no sólo física sino también mental, es distinto. Una forma de ayudarles a superarlo es haciendo que su vida continúe con la mayor normalidad y, en ello, la vuelta al cole puede ser fundamental.

Terremoto México Unicef

Áreas de ayuda planteadas por Unicef

Las misiones en las que está trabajando Unicef con el fin de conseguir sus objetivos de ayuda a la infancia mexicana son las siguientes:

  • Protección infantil: crear espacios donde los niños puedan jugar, al mismo tiempo, que son protegidos de otros elementos que aparecen en estos casos de tragedia como la explotación o abuso. Ayudarles, a través de personal cualificado, a entender la situación y ofrecerles herramientas emocionales para superarla. Dotarles de materiales básicos como mantas, comida… En los casos en los que existe una situación familiar complicada, mantenerles a salvo.
  • Educación: intentar restablecer la rutina escolar para los niños. Si los edificios escolares se han visto afectados, crear nuevos espacios eventuales donde los peques puedan retomar sus estudios. También formar a los educadores ante esta nueva situación, ofreciéndoles herramientas para intentar retomar la rutina escolar.
  • Agua y saneamiento: llevar agua potable en aquellas áreas que más afectadas se han visto. De igual modo instalar zonas de baño para que la población pueda asearse, dotándolas de los artículos necesarios para ello como jabón, geles, pañales, toallas, etcétera.

Para Unicef, su prioridad es proteger la integridad física y mental de los niños méxicanos que se han visto afectados por este terrible suceso.

Vía | Unicef

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