17 marzo 2017 Alimentación

Cambiar su dieta consultando con el médico

Seguiremos hablando de la mejor manera que puedes alimentar a los niños que no quieren ingerir lácteos. Aprovechamos para invitarte a leer el artículo anterior en el que hemos tocado el tema.

Si el niño no quiere comer lácteos deberemos hablar con el pediatra acerca de cuál será la mejor dieta que podemos seguir. Sabemos que la leche es muy importante ya que el calcio se puede absorber muy bien por la lactosa.

Una buena medida será incorporar legumbres a la alimentación, especialmente productos en base a soja u obtener calcio de la cáscara de los cereales (como el salvado), en estos casos se puede conseguir una buena absorción del calcio gracias a los fitatos. Evitar verduras como las espinacas que no ayudan en la absorción el calcio por contener oxalatos.

Una buena medida será incorporar legumbres a la alimentación.

Para que el calcio que se pudo absorber se deposite de la mejor forma en los huesos será necesario que el organismo cuente con importantes cantidades de vitamina D y realizar ejercicio físico. Tengamos presente que la vitamina D se fabrica en la piel gracias a la exposición a la luz solar, solo será necesario una exposición por unas horas a la semana.

No es fácil que podamos obtener la cantidad necesaria de vitamina D mediante la alimentación, los únicos alimentos que tienen dosis adecuadas son los pescados grasos. En cantidades menores está presente en la leche, el huevo y el hígado de diferentes animales. Ningún vegetal tiene vitamina D.

Razones por las que no quieren tomar leche

Algunos niños no quieren tomar leche, esto suele suceder por una razón muy simple y clara: no les gusta. Esto es bastante común en pequeños que tuvieron una lactancia prolongada y al pasar al biberón se muestran a disgusto, además no disfrutan del sabor que tiene la leche de vaca. Puede suceder que el rechazo sea transitorio y se terminen adaptando o que con el paso del tiempo continúen con la misma actitud.

Otros niños no toman leche porque al hacerlo se sienten mal, las razones principales pueden ser dos: en primer lugar por ingerir mal la lactosa (sufrir de intolerancia a la lactosa) o porque tiene alergia a las proteínas de la leche.

Recordemos que la lactosa es el azúcar natural que está presente en la leche. Si tiene intolerancia un rato después de haberla tomado tendrá nauseas y dolores de barriga, puede suceder que estos síntomas vengan acompañados de diarrea. Algunos médicos en estos casos aconsejan que tomen más leches fermentadas o queso ya que tienen menos lactosa que la leche y serán más fáciles de tolerar.

Si tienen alergia a las proteínas de la leche de vaca se podrá manifestar cuando el bebé empieza a tomar sus primeros biberones. Acerca de este tema hablaremos en un post especial que podrás leer dentro de poquitos días.

Vía | En familia
Foto | Pixabay – Mzlle

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *