15 julio 2016 Psicología

Ayudarlos a superar los cambios

Una mudanza suele ser muy estresante, tanto para adultos como para pequeños. Cambiar de vivienda, de ciudad, de país puede significar un gran cambio a nivel emocional. Si una familia se muda a una distancia considerable quedan atrás amigos, recuerdos, sitios importantes.

Los pequeños pueden verse afectados ante todos los cambios que vienen de la mano con la mudanza, es normal que sientan miedo e incertidumbre ante la nueva vida. Hoy te contaremos cómo una mudanza puede llegar a afectar a los peques de una casa y la mejor forma de llevarla adelante.

Una mudanza puede afectar a los niños

Al cambiar de casa los niños se podrán sentir inseguros, piensan que su futuro es incierto, todo un mundo desconocido que tienen miedo de afrontar.

Por lo general, los niños no tienen mucha experiencia en ello, saben que deberán cambiarse de colegio, de club, dejando atrás a sus amigos y compañeros teniendo que relacionarse con nuevos amigos con los que podrían surgir enfrentamientos o podrían no ser aceptados.

En muchos casos los niños que se enfrentan a un cambio de destino pueden sufrir retrocesos, volviendo a tomar actitudes que ya habían superado. En otros casos, los niños pueden mostrarse enojados, rebeldes sin ningún motivo aparente. Este enojo puede ser contra los padres o contra sus nuevos o viejos amigos, algunos pequeños pueden pensar que la mejor forma de separarse de sus amigos o compañeros es mediante una gran pelea, sienten que así la distancia les dolerá menos. Somos los adultos quienes debemos dialogar con ellos para que este distanciamiento no sea conflictivo ni doloroso (para ellos y para los amigos que quedan en su lugar).

Las mudanzas son estresantes y pueden generar miedos en los pequeños de la familia.

También es normal que los niños se muestren tristes y con ganas de llorar, de esta forma están expresando claramente lo que sucede en su interior y no debemos reprimir estos sentimientos.

Investigaciones relacionadas con las mudanzas

Diferentes estudios se dedicaron a analizar los efectos negativos de las mudanzas, efectos que son más notables en los niños que se acercan a la adolescencia.

En países desarrollados mudarse es algo habitual y frecuente. Por ejemplo, en Estados Unidos, en el año 2014 más del 11 por ciento de las personas se mudó, esto generó que se realizaran diferentes investigaciones al respecto.

Algunos trabajos pusieron atención a lo que sucede después de una mudanza, tanto en la niñez como en la adolescencia. Uno de ellos fue realizado en universidades de Dinamarca y del Reino Unido. Según este trabajo el 37 por ciento de los individuos analizados se mudaron al menos una vez antes de llegar a los 15 años.

Cómo explicarles lo que está pasando

Si los niños son menores a los seis años de edad los cambios seguramente no serán tan dramático, a pesar de ello es fundamental explicarles la situación, para ello deberemos hablarles con mucha claridad y sencillez lo que está pasando.

Se puede emplear algún cuento o dibujos para explicarles lo que es una mudanza. Si la nueva casa estará cerca se la puede ir a visitar un par de veces antes del traslado, para que el pequeño se vaya acostumbrando.

Además, evita realizar grandes cambios durante y después de la mudanza, por ejemplo, cambiarlo de la cuna a la cama.

Vía | Webconsultas
Foto | Flickr – Alvaro Ortiz

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