5 julio 2017 Salud

la otitis en verano

Con la llegada del verano, llegan también una serie de actividades al aire libre que encanta a los niños. La playa y la piscina, con el fin de aliviar el calor, se convierten en las verdaderas estrellas de esta época. El contacto con la naturaleza, y en especial con el agua, son una de las diversiones más queridas por los peques. Precisamente por encontrarse en mayor contacto con el agua también existen más riesgos físicos para algunas partes de su cuerpo.

Los oídos son los órganos más vulnerables durante esta época, sobre todo para los niños, por eso la otitis se convierte en una de las amenazas más importantes del verano. La más extendida es la otitis externa difusa, también conocida como otitis de la piscina. En la mayoría de los casos, a no ser que el niño tenga un problema auditivo anterior, se produce al sumergirse en aguas que están contaminadas, aunque sea en una pequeña cantidad. Para evitarlo podemos seguir los consejos que nos dan los expertos.

Cuidar sus oídos sin limitar la diversión

Cuidar los oídos en verano es fundamental para que podamos disfrutar de unas buenas vacaciones. No podemos olvidar que la otitis provoca un profundo dolor que, en algunas ocasiones, viene acompañado de fiebre y malestar en general. Sin embargo, no podemos limitar la diversión de los niños. Un oído sano no tiene que sufrir ningún problema, incluso aunque el agua no esté en perfectas condiciones, pero es importante que llevemos cuidado y apliquemos la prevención como el mejor método para evitar los riesgos.

Ante el mínimo asomo de cualquier problema en el oído, es necesario que llevemos al niño a su pediatra para que valore la intensidad y así evitar riesgos mayores. En cualquier caso, nuestros cuidados también son importantes pero ¿qué podemos hacer los papás para cuidar de sus oídos también en verano?

niño buceando en el mar

Diez consejos para cuidar los oídos en verano

  • 1-Higiene Es importante que no descuidemos la higiene de los oídos durante esta época ya que el contacto con el aire libre es más habitual que en otras estaciones.
  • 2-Bastoncillos Sigue siendo una de las prácticas más peligrosas y poco recomendables para limpiar el conducto auditivo en los niños. Así que lo mejor es no utilizarlos.
  • 3-Humedad El conducto auditivo se puede llenar de agua al bucear en la piscina o la playa, si se mantiene durante mucho tiempo puede provocar infecciones y llevarnos a la otitis.
  • 4-Ventanillas bajadas en el coche En verano hace calor y si viajamos en coche necesitamos refrescarnos, lo más normal es bajar las ventanillas para aliviarnos un poco. Sin embargo ese aire nos entra directamente al oído provocando distintos daños.
  • 5-Entrar lentamente en el agua Tirarse de cabeza, de bomba o darse un chapuzón, puede ser contraproducente para nuestro órgano auditivo. Así que lo mejor es entrar poco a poco en la piscina.
  • 6-Sospecha de otitis Ante cualquier dolor, molestia o problema que tengamos en el oído, lo mejor es evitar los baños en la piscina, mucho más si vamos a bucear o practicar submarinismo. Consulta con el médico y que sea él el que te aconseje.
  • 7-Limitar los auriculares En los últimos tiempos la mayoría de niños utilizan la última tecnología para pasar su tiempo libre. Los smartphones, las tablets o cualquier otro aparato son los reyes de la diversión y, en la mayoría de los casos, utilizan auriculares para no molestar a los demás o inmiscuirse en su propio mundo. Su uso está bien pero siempre que controlemos el tiempo y el volumen esté adecuado.
  • 8-Ruidos intensos Las fiestas de verano suelen ser habituales. En la playa, en la plaza del pueblo… verbenas, conciertos o animaciones aparecen en nuestras noches de estío. También las tracas, los petardos o los fuegos artificiales. Fuentes de ruido de las que hay que alejarse lo máximo posible con el fin de proteger nuestra salud auditiva.
  • 9-Tapones para prevenir Si vamos a tener que estar expuestos a ruidos muy fuertes o si ya tenemos facilidad para padecer infecciones, podemos utilizar tapones especiales, tanto para el agua como para esos momentos en los que vamos a disfrutar de ocasiones especiales en las que el ruido es el protagonista.
  • 10-Chicles y caramelos en el avión Si hemos pensado hacer un viaje en avión lo mejor es ofrecer a los niños un chicle o un caramelo durante el despegue y el aterrizaje, así la presión que se produce en esos momentos es más llevadera.

Página Oficial | Fundación Oír es clave
Fotos | Pixabay – Art with Tammy y Jeyalex

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