21 marzo 2017 Psicología

Ayudarlos a ser felices es posible

No debe haber deseo más grandes como papás que ver a nuestros hijos felices y sanos, ayudarlos lograrlo puede estar en nuestras manos. Todos pasamos la vida buscando esta emoción que nos genera gratificación, satisfacción y lograr que los peques también la sientan es muy importante.

Los niños nacen felices, con una gran capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas. Son muchos los profesionales nos recuerdan que en la primera infancia los pequeños tienen emociones que aun son inmaduras y, en ciertos casos, inestables, por eso es frecuente que de una gran sonrisa pasen a un gran capricho y nuevamente a su estado de felicidad natural.

Si notamos que nuestro pequeño está triste o retraído debemos pensar que algo no está bien en su vida, es un buen momento para empezar a observar su comportamiento.

Recordemos siempre que los niños actúan por imitación.

Los padres nos ponemos muchos objetivos en relación al desarrollo y la vida de nuestros peques, un gran objetivo es que ellos sean felices y nos podemos preguntar la manera de conseguirlo. Quizás lo que deberíamos hacer es ayudar a que los niños no pierda del todo la capacidad de estar a gusto.

Cuando somos adultos, y por las experiencias vividas, vamos aprendiendo a ser felices y valorar esas pequeñas cosas que en la vida diaria nos traen satisfacción, sabemos que el estado continuo de felicidad es casi imposible de alcanzar porque, seguramente, a lo largo del día podrán aparecer cosas que nos generen tristeza. Para alcanzar y afianzar la felicidad deberemos desprendernos de ciertas conductas perniciosas que provoquen daño. Recordemos siempre que los niños actúan por imitación

En ocasiones tener una educación más restringida o ser muy sobreprotectores les provoca un poco de inseguridad, lo que lleva a la pérdida de alegría en los peques. Te daremos algunos tips para ayudarlos a no perder y potenciar esa emoción tan especial.

Trata de cultivar las emociones positivas. Nunca tienes que minimizar lo que dicen, aprende a escucharlos y no generarles culpa por lo que sientan o piensan. Tenemos que evitar frases como ‘no comprendo por qué te pones así’ o ‘eso es una tontería que no debería preocuparte’. Si están atravesando, por alguna razón, un momento complicado es una oportunidad para encontrar nuevas soluciones y fortalecer su autoestima.

La relación con el resto de la familia también es importante. Tener una buena relación con los demás es importante para poder medir la satisfacción que se tiene, sin importar la edad de la persona. Estar solos puede ser negativo, los pequeños deben aprender a ponerse en el lugar de los otros generando empatía, un punto muy importante para tener una vida feliz y sana.

Establecer los objetivos y hacer cosas para lograrlos. Cuando se alcanza un objetivo sabemos que esto provoca una gran satisfacción Es importante que los niños tengan sus propias metas y aprendan, también, a tolerar la frustración que puede aparecer antes de alcanzar el éxito. Si bien nos podemos ver tentados a hacerlo no es aconsejable darle a los pequeños todas las soluciones a los problemas.

Vía | Cuidate plus
Foto | Pixabay – Gilmanshin

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