11 septiembre 2017 Salud

dolor cronico en niños

La cifra de niños que padecen dolor crónico en nuestro país ha aumentado de forma considerable en los últimos tiempos. De hecho, y según las informaciones que se manejan, en el mundo la cifra de niños que lo padecen estaría entre un 25 y un 30 por ciento. Nuestro país está rozando casi la cima con un 27 por ciento, cifra que podría ser más elevada si muchos de ellos se atrevieran a manifestarlo abiertamente.

Tener un dolor crónico que incida en nuestra salud de forma continuada hace que nuestra calidad de vida empeore, mucho más si estamos hablando de menores a los que todavía les cuesta manifestar sus molestias o medir el grado de dolor que están sufriendo. De hecho, y según se ha podido comprobar a tenor de sus reflexiones, no lo dicen cada vez que les ocurre porque no les hacen el debido caso.

Dolor físico que lleva a padecer trastornos emocionales y cognitivos

Además de tratarse de una constante molestia física, sufrir dolores crónicos en la infancia supone que se originen otro tipo de trastornos emocionales y psíquicos. Distintas investigaciones avalan esta teoría, ya que se ha comprobado que estos niños tienen más problemas emocionales y cognitivos que el resto de sus compañeros. Entre los trastornos que más abundan en estos peques está la ansiedad, problemas de sueño, de fatiga, así como alteraciones en sus relaciones tanto familiares como de amistad.

La dificultad a la hora de expresar el dolor y la intensidad del mismo, hace que los niños, en la mayoría de ocasiones, lo sufran en solitario y en silencio. Por eso para los facultativos sanitarios también supone un riesgo el intentar verificar algo que no está del todo claro. La localización de esos dolores crónicos más habituales en la infancia son la cabeza, la zona abdominal y las extremidades.

niño en el pediatra

La solución: crear unidades multidisciplinares del dolor

La mejor forma para detectar si el niño sufre un dolor crónico es observar su conducta. Si se mantiene activo, si está triste o irritado, si se aísla… Los niños se quejan de que los adultos, tanto en casa como en la escuela, no les hacemos demasiado caso cuando se quejan de dolor, por eso salvo las primeras veces, lo adoptan como algo natural. Además el hacerlo de forma continuada, especialmente en el entorno escolar, hace que el resto de compañeros lo aíslen por lo que prefieren no quejarse, incluso aunque sea muy a menudo.

La solución estaría en crear unidades multidisciplinares del dolor para los pacientes infantiles. Al contrario que en otros países, España no cuenta con estas unidades que resultan básicas para el tratamiento del dolor crónico infantil. Países como Estados Unidos, Australia o Canadá han conseguido mejorar la calidad de vida de estos niños a los que, gracias a estos departamentos, han podido dar la medicación adecuada y el tratamiento necesario para paliar sus problemas de salud.

Vía | Infosalus
Fotos | A tu salud y Polito de Venezuela

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