20 octubre 2013 Educación

Errores estudios III

Convertirnos en maestros, prometerles premios fabulosos para aprobados imposibles o encubrir la falta de esfuerzo con problemas psicológicos, son algunos de los errores que los padres cometemos con respecto a los estudios de nuestros hijos. Ya no es tanto el nivel educativo como las pequeñas actitudes que podemos entregar desde casa. ¿Quieres conocer alguna más?

Interferir el ritmo de la escuela. Hablábamos, artículos atrás, de la impaciencia que tienen algunos padres porque sus hijos vayan adelantados en según que materias, pero esto puede suponer un grave problema al no ir al mismo ritmo que el colegio. Emplear sus propios métodos o poner tareas de más en casa son algunas acciones que los padres toman por su cuenta y que interfieren en el buen ritmo de la enseñanza.

Lo que me sirvió a mí también es bueno para él. Otro gran error. Nadie somos igual a nadie y lo que para mí fue un buen método de enseñanza cuando iba a la escuela, no tiene porque serlo para mi hijo. Ni las escuelas son las mismas, ni los métodos de trabajo, ni tampoco tu hijo es igual a ti. Mejor es dejarles que ellos encuentren sus propias vías y gustos, así lo harán de forma más efectiva.

Criticar a los profesores. Una de las peores prácticas que se han conseguido en los últimos años es la de quitar la total autoridad a los maestros y cuestionarlos continuamente delante de los niños. Con ello conseguimos que los niños tengan un arma poderosa entre las manos para manipularnos a ambos, haciendo que su educación sea un reto imposible. La complicidad entre el profesor y los padres debe ser una de las normas básicas para su perfecta educación.

Vía | La Vanguardia
Foto | Tu espacio de bienestar

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