20 agosto 2012 Crecimiento

Estirones y verano en los niños

Parece mentira, es como un milagro, el verano ya está dando sus últimos coletazos y yo tengo la impresión que mi niña ha dado un estirón considerable. Se le han acortado las faldas, los dobladillos de los pantalones le han quedado escasos y esa camiseta tan mona, que le compré a principio de temporada, parece que haya encogido de repente. ¿Qué tiene el verano que ha estirado a mi niña y destrozado su armario?

La luz, el ejercicio y el sueño tienen parte de culpa. No podemos olvidar que el sol es generador de la bendita vitamina D que nos sirve, entre otras muchas cosas, para afianzar los huesos y ayuda a generar la hormona de crecimiento, no en vano se dice que las personas que viven más al sur, donde el sol da de pleno, tienen sus huesos más firmes.

Pero la hormona del crecimiento no se genera solamente exponiéndose al sol, también el descanso es importante. Está claro que durante la época de vacaciones, la playa, la piscina, paseos por la montaña o juegos al aire libre, nuestros niños hacen mucho más ejercicio que en el resto del año. De este modo llegan a la cama rendidos, ya sea por la noche o en las siestas (un hábito muy saludable que se puede practicar ahora con toda tranquilidad). Está demostrado, que es durante el sueño cuando nuestro cuerpo segrega mayor cantidad de estas hormonas, por lo tanto es más fácil que se produzca este “milagro”.

De todos modos, todo sigue dependiendo de la estructura de nuestros niños, su herencia genética, su alimentación, su actividad, y un montón de factores más que pueden influir en su crecimiento. Así que si te encuentras como yo, teniendo que renovar armario, no te asustes, eso es pura salud.

Vía | Guía del niño
Foto | Telva

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