4 enero 2012 Opinión

Los nervios por ver a los reyes pueden causar algún problemilla

Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente están a punto de llegar a todas las calles de España. El día 5 de enero todos los pequeños saldrán a las calles con la ilusión de ver a sus majestades. Como madre, todos los años me pongo nerviosa cuando veo algunas actitudes de los pequeños un poco peligrosas. Normalmente las cabalgatas de las grandes ciudades tienen muy bien acotada la separación entre el paso de los carruajes y los espectadores. En los pueblos, esta separación no suele estar tan definida y puede suponer algún que otro problemilla.

Lo que más me angustia en las cabalgatas es ver a los chiquillos arrimándose a las enormes ruedas de las carrozas. Con tanta gente no sería difícil un empujón que propiciase un lamentable accidente. Hazle ver al niño que los caramelos y regalos le van a llegar igual desde más lejos y que incluso puede hacerse ver mejor si está apartado del jaleo.

Como ya digo, esto suele pasar en localidades más pequeñas donde casi todos los vecinos se conocen y donde el recorrido intenta abarcar todo el pueblo por lo que el vallado es imposible. Otro elemento que hay que tener en cuenta es el fuego. Hay muchas cabalgatas que incorporan el fuego ya sea portando antorchas o haciendo alguna acrobacia. Avisa al pequeño que no se acerque demasiado, muchas prendas de abrigo están hechas de materiales altamente inflamables.

Con estos consejos no pretendo alarmar a nadie, simplemente son recomendaciones para conseguir que la llegada de los Reyes sea inolvidable para los niños y evitar pequeños percances que podrían amargarnos la fiesta.

Foto | Flickr-Sergis blog

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