30 marzo 2017 Salud

Cambiar la dieta es fundamental

Los niños pueden sufrir de estreñimiento, afortunadamente podremos solucionar el problema siguiendo unos prácticos consejos. En primer lugar deberemos aclarar que un niño está estreñido cuando tiene menos de tres movimientos intestinales en una semana, cuando sus heces son muy duras o más voluminosas de lo normal.

Para solucionar el problema solo será necesario llevar una dieta rica en fibras, tener la costumbre de realizar actividad física y mantenerse correctamente hidratado.

Causas del estreñimiento

El estreñimiento aparece cuando la alimentación no es la correcta, especialmente si faltan fibras o si la hidratación no es la adecuada. Normalmente los niños ingieren muchos alimentos como queso, pan blanco, bollería, carnes, que ayudan a que tengan problemas de estreñimiento, si a la dieta cotidiana agregamos verduras, frutas, cereales integrales, etc podremos evitar este problema.

En los bebés el paso de la leche materna a la leche de fórmula pueden provocar también un endurecimiento a las heces. También puede darse en los pequeños que están dejando los pañales y comenzaron a usar los inodoros, especialmente si este proceso se da antes de que estén totalmente preparados.

El estreñimiento aparece cuando la alimentación no es la correcta, especialmente si faltan fibras o si la hidratación no es la adecuada.

Otros pequeños esperan hasta último momento para ir al baño, solo van cuando tienen mucha necesidad, si se tiene la costumbre de ignorar este tipo de necesidad fisiológica el organismo no realizará sus actividades normales de la mejor forma.

Los niños pueden sufrir de estreñimiento si se encuentran atravesando situaciones de estrés, como una mudanza, cambio de colegio o problemas en casa. Una investigación ha señalado que los problemas de tipo emocional pueden afectar el correcto funcionamiento del tubo digestivo, provocando diarrea o estreñimiento.

Síntomas del estreñimiento

Existen diferentes síntomas que se pueden ver en los niños con estreñimiento, entre ellos encontramos tener problemas o dolor cuando se quiere hacer caca, ir de vientre con menos frecuencia de lo normal, tener gases, estar hinchados, perder un poco de sangre después de defecar.

Para evitar este problema una buena medida es que los niños tomen más agua, así se podrán mover las heces con mayor facilidad por el intestino. La cantidad de agua que se necesita dependerá de la edad y del peso de los niños. Si bien es un tema que se puede hablar con el pediatra se estima que un pequeño en edad escolar deberán beber entre 3 y 4 vasos de agua a diario.

Incorporar alimentos con fibra a la dieta, especialmente verduras, frutas, hortalizas o pan integral. La fibra no se digiere fácilmente, por eso ayuda a limpiar los intestinos. Si la dieta tiene altos contenidos de azúcar o grasa los movimientos del intestino se vuelven mucho más lentos.

Si es necesario realizar cambios significativos a la dieta es importante hacerlo lentamente, a lo largo de algunas semanas, así las consecuencias no serán contraproducentes.

Vía | Kids health
Foto | Pixabay – Jilll 111

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