6 julio 2017 Compras

bebé durmiendo

Cuando un bebé llega a casa, sobre todo si es nuestro primer hijo, la vida da un vuelco tan grande que debemos convertirnos, casi del día a la mañana, en auténticos expertos de la crianza. Su educación, alimentación, cuidados físicos o estimulos emocionales, forman parte de ese universo mágico que el pequeñín trae consigo. A ello se suma, también, los cambios que se producen en nuestro hogar, siendo un mundo añadido el bebé y la decoración, ya que nuestra casa se va llenar de un mobiliario especial, menaje adecuado para él y más sobre cuidar a tu bebé.

Es así como una de las tareas que tenemos que ir preparando, cuando se esté acercando la hora del nacimiento, es su cuarto. Incluso aunque hayamos decidido que duerma, al menos durante sus primeros meses, en nuestro dormitorio, junto a mamá y a papá, pronto necesitará tener un espacio para él mismo. Allí podemos colocar la cuna, el armario o la cómoda con su ropita, sus juguetes y el siempre práctico y necesario cambiador.

Cambiadores para todos los gustos

En el mercado existen muchos tipos de cambiadores. A modo de ejemplo podéis echar un vistazo en Bebeydecoracion.com: los hay plegables, que se pueden guardar en cualquier sitio, y van estupendamente para aquellas casas con poco espacio, pero también están los que el cambiador está colocado sobre un mueble con cajones, tipo cómoda. Éstos resultan especialmente prácticos ya que podemos tener siempre a mano su ropa, los artículos del aseo o los pañales.

En otros casos, estos cambiadores forman parte de la bañera del bebé. El recipiente del baño queda tapado por el propio cambiador. Así una vez hemos aseado bien a nuestro bebé, lo colocamos sobre la tapadera, que hace las funciones de cambiador, para vestirle de forma cómoda, teniendo siempre al pequeñín controlado, evitando caídas y accidentes inesperados.

Fundas cambiadores bebés

Importante: cambiar la funda del cambiador a menudo

Pero sea cual sea el cambiador que hayas elegido, es importante que la base que lo cubre, y donde va a tomar contacto el bebé, pueda ser cambiada y renovada con cierta asiduidad. En algunos casos esta superficie está forrada con con tela plástica con el fin de que sea impermeable. Es mucho más higiénico y cómodo para nuestro bebé si está forrada con un tejido que sea adecuado para la delicada piel de nuestro pequeño.

Además esta funda de tela, tendrá que ajustarse bien al cambiador, al mismo tiempo que nos permita sacarla con facilidad para lavarla a menudo. Es normal que el bebé ensucie la funda en más de una ocasión: un vómito, el pis que se escapa o un pequeño descuido al cambiar el pañal, son esos nimios accidentes que se producen en el día a día, pero que hay que controlar para que toda esa suciedad no entre en contacto directo con su cuerpecito.

Por eso el cambio de las fundas del cambiador es fundamental para preservar a nuestro niño de los gérmenes. En el mercado podemos encontrarlas para todos los gustos, ya sea en diseño como en tipos de tejidos y tamaños. Generalmente están fabricadas con telas transpirables, naturales y que respetan la delicada piel del bebé. De esta forma estarás garantizando una buena salud para tu niño, no sólo interior sino también exterior.

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