5 febrero 2013 Alimentación

Bebidas azucaradas

Desde diferentes asociaciones británicas solicitan un impuesto a las bebidas azucaradas, más de 70 organizaciones están de acuerdo con esta iniciativa con el fin de alcanzar mejorar en la dieta infantil.

Estas instituciones pertenecen al Reino Unido, entre ellas cabe destacar la participación del Colegio de Pediatras y la Sociedad para la Salud Pública. El objetivo es llegar a establecer un gravamen de 23 céntimos de euros por cada libro de gaseosa, lo que permitiría alcanzar a una recaudación aproximada de 1170 millones de euros al año, que podrían convertirse en mejores comidas en las escuelas.

De esta forma se estaría promoviendo un estilo de vida más saludable y una alimentación sostenible, mediante este impuesto se quiere que muchas familias eviten comprar refrescos, que causan tantos problemas en la salud, entre ellos la obesidad, tan preocupante en la actualidad.

El presidente de la ONG encargada de la campaña, Mike Raynes, quien es también miembro del departamento de Salud Pública de la Universidad de Oxford considera que: “Igual que usamos medidas fiscales para disuadir del alcohol o de fumar, hay ahora pruebas de que ese mismo enfoque funcionaría para la comida”.

En la vereda opuesta encontramos a Gavin Partington, director de la Asociación británica para los refrescos, quien considera que con este impuesto no se llegará al objetivo de mejorar la calidad de la alimentación: “La obesidad es un problema grave y complejo, pero un impuesto sobre los refrescos, que sólo aportan un 2 % de calorías a una dieta media, no servirá para abordarlo”.

Vía | El Comercio
Foto | Flickr – Phossil

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