21 febrero 2015 Educación

Pequeños que hablan diferentes idiomas

Desde la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona llevaron adelante una investigación gracias a la cuál concluyeron que los pequeños monolingües son más ágiles nombrando y los niños bilingües tiene su cerebro más flexible. Una razón más por la cuál debemos incentivar a nuestros niños a estudiar varios idiomas desde pequeños.

Gracias a la flexibilidad del cerebro se puede contar con mayores funciones que sirven para adaptarse a diversas tareas, la flexibilidad otorga beneficios cognitivos que se podrán capitalizar a largo plazo.

Cabe destacar que esto sucede unicamente cuando se practica el habla, ya que a nivel cerebro no existen diferencias entre las personas que hablan un idioma o más idiomas. Uno de los autores del trabajo, Carles Costa considera que “el estudio ha puesto de manifiesto que las personas monolingües, cuando realizan tareas de denominación, son ligeramente más rápidas que las bilingües“.

Ya en el año 2013 se había realizado una investigación (en la Penn State University de Estados Unidos) vinculada a la flexibilidad cerebral de los bilingües, en ese caso se concluyó que estas personas tenían una mayor capacidad de realizar diferentes tareas intelectuales.

En los niños se ha verificado que el hecho de hablar diferentes idiomas impulsa el desarrollo de la que se conoce como memoria de trabajo, la memoria que permite una correcta realización de cálculos metales y también sirve para la compresión lectora. Estos niños mostraron, a lo largo de su formación académica, un mejor rendimiento.

Vía | Tendencias 21
Foto | Flickr – Jean Pierre Dalbera

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