19 febrero 2017 Crecimiento

Como acompañarlos en el desarrollo de su independencia

En ocasiones al establecer un diálogo con nuestros hijos o al pedirle u ofrecerles algo lo único que recibimos como respuesta es un rotundo ‘no’. Esto puede volverse complicado de manejar y no sabemos como incentivarlos a cambiar de opinión sin enojarnos.

Es normal que a cierta edad los pequeños aprendan a decir no y lo repiten continuamente. Tengamos en cuenta que aprender a decir que no es importante, una respuesta que cuando sean mayores les permitirá negarse a ciertos peligros o situaciones que los podrían involucrar en problemas o generar daño.

A partir de la niñez se comenzará a tener opinión propia en algunos aspectos y se sabrá como oponerse físicamente a lo que no quieren hacer. Es necesario que los pequeños lleguen a tener cierto grado de independencia, que crezcan y que tengan sus propias ideas. Pero también debemos enseñarles a escuchar a los otros, a considerar sus necesidades y decir que ‘no’ de una manera respetuosa y aceptable.

Es normal que a cierta edad los pequeños aprendan a decir no y lo repiten continuamente.

Los pequeños tendrán la posibilidad de oponerse de distintas formas, tomando distintos comportamientos como estar en desacuerdo y no manifestar su opinión, también podrán hacer todo lo contrario a lo que los adultos desean, podrán ignorar a los otros o rechazar la idea e irse.

Los adultos tendremos que aprender a observar los comportamientos, especialmente cuando aún no tengan habilidades de lenguaje. En esta etapa de la vida podrán mal interpretar lo que los padres les piden y, al no tener las palabras adecuadas, no podrán expresar correctamente sus necesidades o sensaciones.

Cuando están llegando a los 5 años de edad podrán pensar y recordar mejor, aprenderán a usar correctamente las palabras y escucharlas. También tendrán mejor control de las emociones y de su comportamiento.

Recordar siempre que decir que no y negarse a todo es parte de su desarrollo, afortunadamente existen algunas claves para ayudar al pequeño.

Un punto clave es cambiar la situación, cuando los niños sienten que están bajo presión podrían tener una conducta negativa más marcada que lo normal. Otro momento en que siempre dicen que no es cuando están cansados o tienen hambre (ir a descansar a una hora regular y tener comidas nutritivas podrán ayudar al niño a sentirse más controlado).

Esta conducta también se hace presente cuando el niño se encuentra frente a nuevas situaciones, en estos casos lo ideal es dejar que los pequeños se puedan adaptar a la situación.

Los niños tienen una necesidad normal de volverse seres independientes, pero esto puede ser peligroso a veces. Habla mucho con él acerca del comportamiento que están teniendo, para hacerlos entender que si dicen que no y se comportan de manera violenta podría resultar peligroso para él mismo y para otros pequeños.

Y, por último, te aconsejamos a que los animes a cooperar. Puedes preguntarle amablemente si quieren realizar una acción en lugar de imponérselo.

Vía | Extensión Illinois
Foto | Pixabay – Rachel Bostwick

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