5 agosto 2012 Actualidad, Alimentación, Opinión

Los niños pagarían una cuota simbólica por los servicios de los monitores

Parece que desde hace unos días desde que se propusiese llevar tuppers a los comedores escolares para abaratar el precio de la cuota de los comedores la polémica diaria está servida. Esta propuesta comenzó en Madrid como apoyo a las familias pero parece que otras comunidades ya están planteando la idea para sus propios colegios.

En un principio el plan consiste en que los niños pudiesen llevar al cole la comida de casa. De este modo los colegios sólo cobrarían a estas familias una cantidad para destinarlas a los cuidadores o monitores del comedor. En Cataluña por ejemplo, pretenden cobrar tres euros y en la Comunidad Valenciana se plantea el cobro de 1,45 euros.

Primero surgió la polémica con los precios y ahora surgen las primeras dudas de asociaciones y padres sobre quien se encargará de la comida de los tuppers (refrigerarla o calentarla), la limpieza de los utensilios y muchos más etceteras. Otro tema es la calidad de la comida. Después de luchar por que los colegios ofreciesen calidad y variedad en las comidas (dieta sana) ya que muchos niños la única comida fuerte que hacen es la del colegio, ahora resulta que estará permitido llevar la comida de casa.

¿Alguien va a controlar los platos que lleven los niños? Porque yo creo que muchas mamás podemos acabar optando por platos fáciles de preparar o simplemente repitiendo los que sabemos que se van a comer porque es lo único que les gusta. Además, ¿quién se va a encargar de mantener en buen estado la comida hasta que llegue a la mesa? Porque si la fiambrera va a ir en la mochila hasta la comida, la variedad en los platos también se limitará sobre todo en los meses de verano.

Son muchos puntos los que deberían de pulirse antes de consolidar esta medida en los colegios. Personalmente creo que si realmente se trata de una medida para ayudar a las familias afectadas por la crisis (se supone que en el paro y por tanto están en casa) lo más fácil es que el niño no fuese al comedor y de esta manera se ahorrarían la totalidad de la cuota. Sí, ya se lo que parece, que el comedor también acabará siendo un servicio para ricos. Por eso mismo por lo que abogo es por presionar para mantener y ampliar las becas.

Foto | Flickr-Ayuntamiento de San Bartolomé
Más información | Las Provincias

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