5 marzo 2017 El Blog Infantil, Psicología

La importancia de incentivarlos

Tener un niño superdotado nos llenará de alegrías y satisfacciones, pero en ciertas ocasiones también tendremos que estar atentos a ciertos puntos claves acerca de sus expectativas, la educación y las reacciones ambivalentes que pueden ir apareciendo.

Los niños superdotados pueden tener la presión de cumplir con los estereotipos que la sociedad y el entorno familiar han creado. En muchos casos se puede ver como muchas posturas que se crearán frente a su situación es consecuencia de un desconocimiento o un temor social que surge en base a ese mismo desconocimiento.

Algunos problemas frecuentes son de tipo escolar, es normal que los niños sientan cierto grado de desmotivación, se aburran o terminen teniendo un rendimiento debajo de sus posibilidades por temor a ser juzgados. En muchas ocasiones hemos escuchados frases o mitos en donde se anuncian que los pequeños superdotados que no tienen una educación especial están condenados a fracasar o que el superdotado fracasa en su escolarización porque los establecimientos no están a la altura para satisfacer sus necesidades intelectuales.

No podemos tomar estas ideas como verdades absolutas, ya que solo estaríamos enfocándonos en su conducta y en el fracaso como consecuencia de la misma.

Algunos problemas frecuentes son de tipo escolar, es normal que los niños sientan cierto grado de desmotivación.

Los niños superdotados también podrán tener problemas relacionados a los vínculos sociales, es normal que al no tener afinidad con los niños de su misma edad terminen vinculándose con niños más grandes o más pequeños, en otros casos elegirán por aislarse o generar conflictos. En relación al desarrollo cognitivo y emocional se podrá ver un desequilibrio entre las normas y el cumplimiento de las mismas y entre el juicio moral y la manera en que actúan. Las personas que carecen de información ven a estos niños como raros o excéntricos.

Lo importante en su educación es saber que existen profesionales que podrán ayudar a los padres y a su familia más cercana para poder aprovechar todo su potencial. Los padres cumplirán un importante rol en el desarrollo de estos pequeños, existen muchas formas en que se podrán estimular.

Es necesario que se hable y se juegue con ellos, deberán hablar de temas simples, de acontecimientos cotidianos en donde puedan expresar lo que sienten, además se tendrá que incentivarlos a realizar actividades artísticas o a tareas relacionadas con los números.

Llevarlos a sitios donde puedan ver y disfrutar de cosas nuevas como centros comunitarios, bibliotecas o museos. Otra alternativa es enfrentarlos a desafíos académicos para que no se aburran, señalando que podrán tener éxito o fracaso pero que eso es muy importante para su formación y su desarrollo.

Estos niños se sentirán a gusto en ambientes tranquilos en donde puedan leer y estudiar, si piden ayuda colaborar siempre que hagan sus tareas. Y, por ultimo, recordamos lo importante que es tener la posibilidad de realizar actividades físicas, que no todo pase por lo intelectual, que puedan expresarse y mover el cuerpo para mantener un buen estado de salud.

Vía | Psicoglobalia
Foto | Pixabay – Ronde Melling

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *