12 abril 2011 Actualidad, Opinión, Otros

Querer más a un hijo que a otro
He leído en el blog De mamás & de papás de El País, un artículo que me ha hecho pensar mucho. En el se cuenta que una madre americana ha reconocido en su blog que quiere más a su hijo pequeño que a su hija mayor. La autora del artículo español, Cecilia Jan, ofrece una explicación evolutiva que personalmente no me convence, ya que considero que si en la historia se ha favorecido a un hijo sobre otro ha sido por motivos económicos, no genéticos.

Pero lo que más me ha hecho pensar es que muchos de los comentarios que han dejado otros padres y madres en el blog dicen sentir lo mismo que la americana. Incluso consideran que es lo normal pero que muchos no lo reconocemos. Yo, creo que como casi todas, me preguntaba si podría querer a mi futuro hijo como a mi niña, cuando aún estaba embarazada. Una duda lógica, supongo. Y sí, rotundamente le quiero de igual manera. Ni más ni menos entre otras cosas porque el amor no se puede medir. Por eso creo que a lo que se refiere quien diferencia entre hijos no es a la cantidad de amor, sino a otras valoraciones. En eso coincido con Jan, creo que hablan de preferencias.

Los lectores se ponen en situaciones de riesgo extremo y piensan a que hijo salvarían antes, es una hipótesis absurda, ahí si que influye el instinto y nunca se sabe que vamos a hacer en una situación que no hemos vivido antes. De nada sirve pensarlo y si alguien lo hace y llega a una conclusión por amor, que no se engañe, no quiere más a un hijo, es que al otro no le quiere.

Entiendo que cuando crecen unos hijos cumplen las expectativas y otros no. Unos son cariñosos y otros ariscos, atentos o despistados, trabajadores o vagos…Todo eso puede hacer que te sientas más cerca de alguno o más orgulloso, pero dudo mucho que pueda hacerte quererles o no. Las madres de los peores asesinos quieren a sus hijos. Los mejores padres conocen a sus hijos y dan a cada uno lo que necesita.

Como algunos lectores dan por hecho que es algo natural, como decía, he pensado en mis padres. Yo no se lo que sienten, pero sí lo que siento yo, y nunca he diferenciado el amor por uno del amor por el otro. En mi caso eso de “a los dos igual” es tan cierto por arriba como por abajo. Pero después de leer el artículo creo que lo que yo siento es lo raro y lo normal es hacer diferencias. ¿Tu que crees? ¿se quiere más a unos hijos que a otros?

Foto | Flickr-Gabriel Pires

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