3 agosto 2015

Disfruta de la playa con tu bebé

Vivo en una ciudad costera, con una playa magnífica y varias estupendas muy cerquita. Antes de ser padres en cuanto llegaba el calor tan solo nos hacía falta un rato sin planes para ponernos crema protectora, el bañador, coger una toalla e irnos a dar un bañito. A los dos nos gusta la playa para bañarnos y pasear, no usábamos sombrilla ni extendíamos toallas porque no íbamos a pasar más tiempo en la arena que el necesario para secarnos antes de volver a casa. Pero, un mes de agosto hace unos años todo cambió, nació nuestra niña y el concepto de “ir a la playa” se transformó radicalmente.

Para empezar ese verano la playa se acabó, un bebé recién nacido no debe exponerse al sol ni al calor excesivo, así que esperamos con muchas ganas la siguiente temporada de calor. Nuestra niña ya era más mayor y podíamos disfrutar juntos de la arena y el agua, una experiencia fabulosa para todos. Pero, ya no sirve con la crema protectora y la toalla, ahora nos hacía falta la sombrilla, el cubo y la pala, una toalla adicional por si acaso, comida, agua, cambio de ropa, chupetes, pañales…ir a la playa con un bebé es casi organizar un viaje.

Una cosa que los padres de bebés aprendemos pronto es que el agua fresquita estimula el intestino y nuestro pequeñín aún no controla sus esfínteres, por lo que debemos estar preparados para evitar escapes. Descubrimos que lo mejor era utilizar Huggies® Little Swimmers®, unos bañadores desechables que le protegen igual que los pañales pero no se hinchan al mojarse. Los puedes abrir y cerrar tantas veces como quieras gracias a la apertura lateral, y además son monísimos, tienen unos entrañables dibujos Disney© que les hacen parecer bañadores de verdad, algo muy interesante para los bebés más mayores. Por cierto, ahora si te haces fan en Facebook de Huggiesclub España podrás participar en un sorteo en el que puedes llevarte unos Huggies® Little Swimmers® y ¡un Winnie the Pooh de peluche gigante!



Los padres aprendemos de la experiencia y poco a poco vamos aligerando la bolsa de playa dejando solo lo imprescindible. Nunca debes dejarte el agua, porque los niños se deshidratan mucho más rápido que los adultos, la crema protectora y su gorrito para protegerle bien del sol y, la cámara de fotos o vídeo. Seguro que querrás tener un recuerdo gráfico de la emoción que transmite al tocar por primera vez la arena, las caritas que pone cuando le rozan las olas, sus primeros pasos por la orilla o los primeros intentos de usar la pala. Es muy emocionante, de pronto ves la playa con nuevos ojos y recuperas recuerdos de tu propia niñez.

Disfrutad mucho de estas vacaciones, habrá más pero estas son únicas.

Foto | Flickr-Martijn de Visser

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