22 noviembre 2016

Desde el primer segundo que nuestro bebé pone su pie en este mundo, ya tenemos que andar preparados para ir recogiendo los restos de suciedad que va dejando en el camino. Hasta que aprendan a solucionarlo por ellos mismos, nuestra presencia va a ser fundamental con el fin de mantener cierto orden, “estético y sanitario”, a su alrededor. Aunque ni siquiera nos acordemos de nuestros primeros años, ensuciarse forma parte del aprendizaje que todo ser humano necesita para descubrir el mundo que le rodea.

Es así como, durante esa primera etapa de vida, los niños se convierten en un foco continuo de gérmenes, consiguiendo que todo, y todos los que estamos a su alrededor acabemos salpicados por esa forma tan singular de entrar en contacto con el mundo. Pañales sucios, pipís que se escapan, algún eructo con sorpresa o su primera experiencia con la cuchara, son sólo algunas de esas aventuras que entran a formar parte de su universo mágico e irrepetible. Es como si, de repente, los bebés conspiraran contra sus progenitores para dejarles una marca que puede ser imborrable para toda la vida.

Niños manchados

Por eso la limpieza se convierte en una de las tareas fundamentales de esa primera etapa de su vida, algo de lo que sabe mucho Wipp Express, porque no tenemos que olvidar que la ropa, tanto la del bebé como la nuestra, se convierte en el auténtico campo de batalla de ese necesario bagaje de nuestros niños a lo largo de sus primeros años de vida.

La ropita del bebé, en la mayoría de ocasiones, está fabricada con tejidos especiales para que puedan proteger su delicada piel. Algodones ecológicos y fibras naturales suelen ser la base perfecta para que nuestro pequeñín se sienta cómodo y cuidado. Por eso es necesario que para el lavado de estas prendas usemos un detergente de confianza, que respete los tejidos y que, al mismo tiempo, sea eficiente para eliminar esas complicadas manchas.

ropa lavada del bebé

La gama de detergentes de Wipp nos ayuda en esta tarea, tanto si queremos hacer la colada a mano o si utilizamos la lavadora automática, sabiendo que su ropita va a quedar perfecta, al mismo tiempo que sin perder sus propiedades. Y ahora puedes probarlos participando en un concurso o accediendo a importantes descuentos. Pero además de la ropa para el uso del bebé, también nos encontramos con toda aquella que rodea en su día a día: la ropa de cama que vamos a utilizar en su cuna, sus toallas, embozos, servilletas y manteles, no van a quedar libres, sin olvidar la nuestra propia que, también, se verán salpicadas de su singular, y muy necesario, aprendizaje.

Verás que, con la llegada del bebé a casa, las tareas del hogar se multiplican y a veces nos sentimos incapaces de llegar a todo. Sólo tienes que pensar que es una sensación pasajera y que, antes de darte cuenta, una reconfortante tranquilidad reinará en casa. Repartirnos las labores, disfrutar todos juntos del ocio en familia y relativizar los pequeños escollos que se nos van presentando por el camino, pueden ser la fórmula perfecta para ofrecerle a nuestro niño su mejor regalo: una infancia llena de amor e instantes irrepetibles.

Fotos | Ecologismos, Woman’s Days

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