25 noviembre 2014

Comienza el partido de fútbol de los niños. La mayoría de padres y madres comentan lo ricos que están y lo divertido que es verles correr a todos detrás de la pelota sin orden ni concierto. De pronto aparece una voz discordante, un padre que parece poseído y grita a su hijo diciéndole lo que debe y no debe hacer. Si has estado en un partido infantil seguro que has vivido esta situación. Ese padre que cree que vociferando conseguirá tener un futuro Messi o un Ronaldo, en realidad está avergonzando a su hijo, poniéndole en evidencia y destrozando lo que debería ser un rato de ejercicio sano y divertido.

En el vídeo sobre estas líneas puedes ver más ejemplos de estas situaciones en las que los adultos nos olvidamos de que los niños no son miniadultos con miniderechos. Unas veces porque creemos que es la mejor forma de educarles y otras simplemente porque no nos damos cuenta, lo cierto es que pasamos con demasiada frecuencia por encima del derecho de nuestros hijos. EL vídeo pertenece a la campaña #Ponteenmilugar de la ONG EDUCO, que lucha por el desarrollo de la infancia y sus derechos, especialmente el derecho a recibir una educación de calidad.

Ponte en mi lugar, la campaña de Educo por el respeto a los peques

A mí la campaña me ha hecho pensar y estoy segura de que en algún momento, sin intención, no tengo en consideración a mis hijos como debería. Es normal que la madre que no ha pegado ojo porque el niño ha mojado la cama y ha tenido que cambiar sábanas, mantas y dar la vuelta al colchón, esté cansada e irascible y, con la necesidad de comentarlo. Pero hay que saber donde estamos, que las personas que nos escuchan no ridiculizarán a nuestro hijo y sobre todo no hacerlo nosotros.

Una situación habitual en la puerta del colegio es la madre que no deja ir al niño hasta que le ha dado un beso, y el niño no quiere. Para nosotros puede ser una nimiedad, pero ese niño está en su derecho a no despedirse así y puede que no quiera porque se siente humillado antes sus pares, que pueden considerarle un bebé.

Habrá a quien no le importe y crea que es la mejor forma de educar a su hijo, pero seguro que la mayoría, como yo, pensaremos en este vídeo en numerosas situaciones. A ser padre no te enseña nadie y todos nos equivocamos, pero podemos aprender y reflexionar.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *