17 abril 2015

Drynites

Al nacer nuestro bebé comienza una carrera de fondo con multitud de etapas por superar, hitos en su desarrollo que irá cumpliendo a su ritmo. Pero, con frecuencia olvidamos lo amplia que es la normalidad y nos angustiamos o presionamos al bebé si no las supera en el momento en que se supone que debe hacerlo. Cada niño es único y tiene su propio ritmo de maduración. Todos, él y nosotros, seremos más felices si le respetamos y acompañamos en su crecimiento.

El lenguaje es un buen ejemplo de lo variado que puede ser el desarrollo normal de un niño. A los tres años muchos pronuncian mal y construyen frases cortas o desordenadas. Otros, sin embargo, hablan con fluidez y complejidad. No hay diferencia en sus capacidades o inteligencia, solo en su ritmo de maduración. Pero, hay algo que tienen la gran mayoría en común, el desarrollo cognitivo. En este momento de sus vidas el “no” es muy complicado de comprender y será más sencillo que nos escuchen y hagan caso si usamos frases asertivas. Poco a poco podremos ir razonando y comunicándonos mejor con ellos.

Y como el lenguaje, todo lo demás. Nuestro niño va creciendo y desarrollando nuevas capacidades, se hace mayor y no solo a diferente ritmo que los demás, va madurando por partes. Quiero decir que, por ejemplo, es grande para responsabilizarse de algunas cosas, como llevar su ropa sucia al cubo, pero puede que aún no comprenda que le neguemos algo. Quizá es mayor para cenar solito y hacer sus deberes pero aún le cuesta controlar sus esfínteres por la noche. Esto, por cierto, es algo muy habitual incluso en niños mayores, se llama enuresis cuando el peque tiene más de 5 o 6 años y, requiere mucho cariño y comprensión por nuestra parte para que no le afecte negativamente.

A esa edad ya puede comprender que no es el único al que le sucede, que no pasa nada y que con el tiempo conseguirá controlarlo. Podemos ayudarle explicándoselo, dejando el orinal cerca de la cama por si llega a despertarse a tiempo y evitándole el mal trago de mojarse utilizando braguitas o calzoncillos absorbentes como los DryNites ®. Son fáciles de subir y bajar y no sentirá que lleva pañales, lo que le dará una mayor confianza. Si quieres ahora puedes probarlos pidiendo una muestra gratis de la talla que necesites en este enlace, hay diseños tanto de niño como de niña. Ya nos contarás que le han parecido y si os han ayudado en esta fase de su crecimiento.

También te puede interesar