17 febrero 2015 Salud

sangrado nasal niños

Suele ser bastante habitual que a los niños, entre los 2 y 10 años, les sangre la nariz de forma frecuente. Si es sólo un goteo esporádico, generalmente no es necesario que lo llevemos al médico, pero si vemos que se alarga en el tiempo o es más abundante, lo mejor es acudir al pediatra para que determine la causa y no nos lleve a males mayores.

Que al niño le sangre la nariz puede ser debido a muchas causas. Un pequeño golpe, hurgarse demasiado, sonarse con demasiada fuerza o el uso de algunos descongestionantes. En otros casos, en los que ya tendremos que consultar y que suele darse muy a menudo, es por encontrarse atravesando un proceso de anemia. Pero ¿sabes cómo actuar si, de repente, al niño empieza a sangrarle la nariz?

Lo primero es mantener la calma. La sangre es muy escandalosa y lo más natural es alarmarse, si hemos comprobado que es leve, lo mejor es tranquilizarse. Sentamos al niño y con la cabeza recta y con el cuerpo levemente inclinado hacia adelante.

Con el índice y el pulgar presionamos las dos aletas de la nariz del niño durante, al menos, cinco minutos. Generalmente dejará de gotear, si no es así, seguimos presionando hasta que cese y evitando abrir cada poco tiempo, ya que de este modo no conseguiremos nada. El niño tendrá que respirar por la boca lo que le va a causar una cierta molestia, pero si le explicamos los beneficios todo irá bien.

Si ves que no quiere que le presiones o se encuentra inquieto, puedes ponerle un algodón para taponar la salida de la sangre. Tienes que estar atenta y quitárselo en cuanto deje de sangrar o corremos el peligro de que se lo introduzca hacia el fondo de la nariz.

En el caso de que sea más que un goteo o le dure más de treinta minutos, acude al centro de salud o pediatra para que determinen si es una lesión más grave.

Vía | Entre chiquitines
Foto | Facilísimo

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