10 octubre 2017 Salud

Los síntomas de esta enfermedad

Si alguna vez te preguntaste la manera en que se provoca la tos convulsa, cómo se trasmite y sus principales síntomas no dejes de leer el siguiente artículo en el que despejaremos todas tus dudas.

En primer lugar deberemos decir que la tos convulsa es una enfermedad de tipo respiratoria que se caracteriza por ser muy contagiosa, además de ser bastante grave para los bebés y para los niños.

Causas y contagio de la tos convulsa

Esta enfermedad es provocada por una bacteria llamada Bordetella pertussis cuyo período de incubación es de hasta 10 días.

La tos convulsa se trasmite de persona a persona cuando se estornuda o tose. Los bebés se pueden contagiar, por lo general, de los hermanos mayores o de sus padres que pueden tener la enfermedad sin estar enterados. Tengamos en cuenta que los niños pequeños tienen mayores posibilidades de desarrollar complicaciones graves, entre ellas, la neumonía.

Síntomas de la tos convulsa

Entre los síntomas más comunes de la tos convulsa encontramos, al comienzo, los mismos que podrían aparecer en un resfriado común: congestión nasal, estornudos, moqueo, fiebre leve y tos. Pero pasados los 7 a 10 días se podrá comenzar a tener tos más fuerte. Esta tos será más rápida e intensa generando que la persona tenga que realizar un esfuerzo mayor para respirar. En el caso de los bebés se podría generar apnea, una pausa en su respiración, además de problemas a la hora de alimentarlos.

Tratamientos para la tos convulsa

Si la enfermedad es detectada de manera rápida se podrá tratar mediante antibióticos. En el caso de que pasaran más de tres semanas desde el momento del contagio es posible que nos antibióticos ya no hagan más efectos. Esto se deberá a que las bacterias han salido del cuerpo de la persona si bien aún tendrán síntomas. Es muy importante que se siga al pie de la letra todas las indicaciones del médico.

También será necesario que la casa se mantenga libre de agentes que pudieran generar irritación en la garganta o generar aún más tos (por ejemplo los vapores, polvo y humo). Las personas que estén al cuidado del niño tendrán que tomar la precaución de lavarse bien las manos. El niño deberá tomar mucho líquido, sopas y frutas para evitar la deshidratación.

Si se muestra reacio a comer se le deberán ofrecer pequeñas porciones y de forma más frecuente, así se evitará el vómito.

Es muy importante comunicarse con el pediatra en el caso de que el niño tenga tos persistente, que haya empeorado o si se producen accesos, en el caso de que tenga fiebre. Será necesario acudir a un servicio de urgencias si la tos le dificulta la respiración o si la tos les deja su rostro azulado o si el niño no reacciona o se muestra aletargado.

Vía | Back Argentina
Foto | Pixabay – Sevent

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *