20 mayo 2015 Educación

Uso del whatsapp

El avance de la Tecnología y la accesibilidad a los gadgets es tal que cada vez es más fácil encontrar a peques utilizando dispositivos y contenidos inadecuados para su edad. Un ejemplo de ello es el YouTube para niños del que ya hablábamos por aquí. Otro, los smartphones, y eso a pesar de las recomendaciones más extendidas que sitúan en los 13 / 14 años la edad apropiada para que una chica o un chico puedan tener el suyo propio.

Y ¿sabéis cuántos años tiene un niño en Cuarto de Primaria?, 9 o 10; ¿sabéis cuántos años tienen en Tercero cuando a muchos por la Primera Comunión les regalan su flamante teléfono de (casi) última generación?, calcularlo es fácil. Hará como 5 o 6 meses conversaba con una persona a la que sigo por Twitter acerca de este hecho, y me gustó mucho una de sus aportaciones: ‘los niños primero deben aprender sobre relaciones interpersonales fuera de la Tecnología, y una vez hecho esto, ya tienen edad para comunicarse con respeto a través de Internet o mensajería instantánea’.

¿Piensas que es una exageración?, ¡qué va! ahora te explicaré una cosa para demostrarlo empíricamente

Resulta que imparto charlas en Escuelas de Padres. Desde hace un año y medio aproximadamente parte del contenido cuando les hablo de prevención de Riesgos en Redes Sociales, se enfoca al uso del whatsapp. Últimamente hasta me piden explícitamente que centre mi intervención en la mensajería instantánea. Cuando empecé a conocer casos de ciberbullying entre niños de quinto de Primaria, me preocupaba (y lo sigo haciendo, no quiero normalizarlo). La gota que colma el vaso ha sido hace muy poquito la bajada drástica de la edad en la que se generan esos conflictos.

Aquel informe la asociación Protégeles (finales del 2013), nos contaba que el 65 por ciento de menores entre 11 y 14 años utilizaban Whatsapp. Si ahora se volviera a repetir el estudio, los datos habrían cambiado, seguro.

¿Por qué crees que las normas de acceso a Redes sociales señalan la edad mínima en plena adolescencia? Pues resulta que antes son muy pequeños para anticipar las consecuencias de sus acciones, además el desarrollo de un niño pequeño está ligado a características como la impulsividad, la búsqueda de placer, el juego… pero no se tiene un teléfono móvil para jugar (y no me refiero a tener una aplicación instalada).

Entonces ¿qué hacemos comprándoles el smartphone a peques de 7 años?

Pues no sé la verdad: así no se sentirán diferentes, o le podré localizar, o podrá quedar con sus amigos. Cualquiera de los argumentos es rebatible, pero si quieres vas a tener motivos para que tu hijo tenga su dispositivo, y puede que hasta te gastes más dinero que en el tuyo propio.

Sin embargo, me gustaría que pensáramos en algunas características de esta aplicación (que aún no siendo la única, es la más utilizada):

  • Inmediatez.
  • Disponibilidad de forma continuada.
  • Facilidad de uso (y por lo tanto para compartir contenidos propios y ajenos).

Son las mismas características que nos hacen pensar en la necesidad de posponer la decisión unos cuantos años, o – como mínimo – de vincular el uso a una serie de normas. Por ejemplo, la inmediatez de las conversaciones (que si bien está asociada la necesidad o autocontrol, tenemos demasiado asumida) es una causa frecuente de intimidación entre niños pequeños. Y si para el que inicia el episodio hostil es fácil agredir, para la víctima supone una verdadera tortura estar expuesto de forma continuada.

Uso de whatsapp

Uso seguro de whatsapp (para todos)

Este es el punto en el que yo te digo: si por mucho que cuente, le vas a comprar el smartphone a tu hijo, por lo menos deberías leer estas recomendaciones, …

  • Todos los smartphones que utilicéis, deberían tener instaladas soluciones de seguridad. Si hay conexión a Internet, hay posibilidad de que entren virus.
  • El teléfono se lo has comprado a tu hijo, pero ’se lo has comprado’; lo cual traducido quiere decir que si hay incumplimiento de normas, lo puedes retirar (aunque sea temporalmente). Las restricciones materiales, no tienen nada que ver con el desafecto, créeme.
  • El mundo virtual es diferente en cuanto a espacios o contextualización, pero no lo es en cuanto a corrección de las relaciones sociales. Por ello es tan importante el respeto a la dignidad de las demás personas, como la salvaguarda de la propia privacidad.
  • Los niños y las niñas, deberían PENSAR antes de HACER, o al menos, ir acostumbrándose a esta práctica tan saludable. Si se equivocan, corrígeles.
  • Ya sabes lo que no es conveniente compartir: contenido íntimo, imágenes comprometidas…
  • Si hay un grupo de whatsapp formado por niños pequeños, el administrador debería ser un adulto. Si el administrador es uno de ellos, por favor explicadle normas en cuanto a lenguaje obsceno y aceptación de nuevos miembros (comprobar que son conocidos).
  • ¿Qué queremos en cuanto al lenguaje que utilizamos en la vida off line? ¿honestidad, sinceridad, …? pues lo mismo en el mundo on line. Y esto vale para cualquier edad.
  • Una vez leí (creo que de boca de Guillermo Cánovas) que una forma de enseñarles lo que es o no adecuado publicar, es que hagan la siguiente abstracción: ‘lo que escribo, comparto es público y podrían llegar a verlo cientos de personas’.
  • Las conversaciones y fotografías, mejor borrarlas regularmente (las segundas también de la memoria). Es fácil que un niño pierda el smartphone, y el que lo encuentre tendría demasiada información sobre él.
  • Puedes exigir que tu hijo se vaya a la cama sin llevarse su (tu) teléfono, ¡y tanto que puedes!
  • También puedes y debes ejercer un cierto control sobre el uso del terminal.

Por encima de todo: usa el sentido común; y ten claro que la responsabilidad última es tuya, no sólo legalmente, es que no se puede exigir responsabilidad en estos temas tan complejos a un pequeño, no está preparado para ello. Y una cosa más, si hay una conversación, un contenido que no se borra por nada del mundo, es todo aquello que podría servir como prueba ante una posible denuncia por ciberbullying, o por peticiones de tipo sexual.

Uso del whatsapp

¿Qué es eso del respeto?

Vosotros ya lo sabéis, pero es que también lo tenéis que explicar a los niños: con vuestro ejemplo, escuchando su opinión sobre el tema, practicándolo con otras personas, hablando sobre ello a la menor ocasión que tengáis (una película, un suceso en el parque, etc.).

A veces da la sensación de que se pierde el respeto entre las personas, pero la culpa no la tienen los más pequeños, ¿cómo van a tenerla si acaban de llegar al mundo? Los padres no respetan a los hijos, los adultos no se respetan entre sí, en general su falta afecta más a los más vulnerables, porque se nos olvida que también son personas. Los niños aprenden lo que ven, de poco sirve pedirles que no chillen si lo decimos ‘gritándoles’, por ejemplo.

Esa falta de respeto parece intensificarse si al móvil se le da un mal uso

En resumen: no seré yo la que aconseje dar la espalda a la tecnología, como no seré la que inste a abandonar rápidamente la niñez en pro de actividades que serían más adecuadas en la adolescencia. Después de analizar toda la información de que dispongo, me sigue pareciendo que niños de menos de 10 años, incluso durante los siguientes 3, NO NECESITAN un teléfono inteligente (y por ende no necesitan mensajería instantánea). Aún así si somos capaces de mostrarles el buen uso de la tecnología, y supervisarles continuamente, bienvenidos sean los cambios, y si son graduales nos podremos adaptar mejor.

Por cierto, esto ya es para otro día: pero no creas que la falta de respeto (el bullying en su versión más grave) es la única consecuencia negativa del mal uso de estos dispositivos. Y no creas que sólo necesitan ayuda los niños que son víctimas, porque es un problema de muchas dimensiones.

Vía | Ministerio del Interior
Fotos | Flickr-Bondesgaarde , Flickr-r.nial.bradshaw, Flickr-Ambernectar 13

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