11 octubre 2015 Educación

Tutorias

En la teoría está claro: es muy importante que nos concienciemos porque mantener una relación estrecha con tutores y profesores de nuestros hijos, beneficia a los alumnos, a las familias, y al sistema educativo en general. En la práctica encontramos algunos obstáculos, debido sobre todo a un manejo incorrecto de la comunicación interpersonal.

La educación no se puede entender de otra forma porque el éxito académico es responsabilidad de todos, pero es que el bienestar de los niños también. No en pocas ocasiones se afirma que los padres tienen desinterés; y aunque no se puede generalizar para explicar adecuadamente la falta de comunicación, no es menos cierto que los centros educativos no suelen dar facilidades para que padres que trabajan fuera de casa puedan asistir, no ya a las reuniones colectivas, tampoco a tutorías individuales.

La educación se mueve, no mucho, la verdad… digo que se mueve porque ya vamos escuchando tímidamente hablar sobre las pedagogías emergentes, el aprendizaje por proyectos también en Primaria, la necesidad de hacer un esfuerzo para que niños de este siglo aprendan con métodos, procedimientos y herramientas que corresponden. Y en este movimiento también debería existir más flexibilidad hacia las familias, quienes así mismo deberán poner de su parte. Y por eso te queremos dar estos consejos de cara a optimizar las tutorías /reuniones:

  • Prepara la reunión: en función de tus objetivos / peticiones, y del motivo por el que (si es el caso) el profesor te ha citado.
  • Pide la opinión de los niños, son unos buenos asesores, al fin y al cabo debes escuchar a todas partes, sin importar la edad.
  • Llega puntual; discúlpate si por motivos laborales o de salud has llegado 10 minutos tarde.
  • Escucha sin juzgar al profesor – Aporta tu opinión sin atacar a nadie.
  • Valora las opiniones y valoraciones del docente.
  • Compromiso: puede que defináis objetivos conjuntos: no sería justo que fuera la otra parte la única en esforzarse.
  • Olvídate de lo sucedido en anteriores ocasiones, si ha dado lugar a malos entendidos o enfrentamientos.
  • Expresa lo que te gusta del tutor, seguro que te gusta que tenga un blog y motive a los alumnos, que sustituya deberes por trabajos participativos, que incentive la lectura, o que tenga en cuenta las diferencias de cada alumno. No te centres solo en los aspectos que te parecen más negativos.
  • Evita poner en apuros al profesor: sé amable y comprensivo, aunque también seas firme.
  • No alargues la duración de la tutoría, a no ser que sea estrictamente necesario y todos estés de acuerdo.

Para finalizar, quiero abordar un aspecto del que raramente oímos hablar: si como padre o como madre planteas una tutoría, o incluso si acudes a la llamada del profesor, tienes derecho a preguntar “¿cómo trata el colegio a mi hijo?, ¿responde a sus necesidades?, ¿se tiene en cuenta que es un niño que atiende a los razonamientos pero no a las imposiciones?”. Hoy en día tiene poco sentido una educación como la que recibimos, la sociedad ha cambiado y el probable escenario laboral que espere a los niños será diferente también, por eso los procesos educativos deberían estar más centrados en los niños; mientras ese día llegue, podemos y debemos pedir a los docentes y equipos directivos, las mejoras que deseamos para la educación de nuestros hijos. Siempre (claro está) desde el respeto y la comprensión: a mí siempre me ha funcionado, y estoy segura de que son actitudes que están destinadas al éxito.

Y con esta entrada, finalizamos nuestra serie Vuelta al cole 2015, esperamos que os haya resultado útil.

Foto | Flickr-mosaic36

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