Enfermedades infantiles: Otitis externa o de nadador

Enfermedades infantiles: Otitis externa o de nadador

Escrito por: Belén    5 junio 2010     4 Comentarios     2 minutos

La otitis externa no es exclusiva de los nadadores, también puede producirse por tener un eccema, la piel muy seca, por rascarse o introducirse algo punzante en el oído. Pero se conoce como otitis de nadador o de la piscina, porque es típica en los niños que pasan mucho tiempo en el agua, y por tanto es muy frecuente en verano. Es la inflamación de la piel de la entrada del oído provocada por un microorganismo, normalmente una bacteria o un hongo.

El primer síntoma suele ser el picor o la sensación de tener líquido en el oído. Después suele provocar dolor que puede ser muy intenso y con sensación de latido. El dolor empeora al tocarse, mover la oreja, masticar o reir. Puede que el oído supure un líquido que en principio será trasnparente y que más tarde puede volverse purulento. También puede provocar una ligera pérdida de audición. Habitualmente no provoca fiebre ni otros síntomas a parte del dolor.

En los niños la otitis externa no suele tener complicaciones pero es importante que le trate un médico. Por un lado hay que quitar el dolor y por otro prevenir una posible infección. No se debe poner nada en los oídos que no haya sido recetado por el pediatra porque es una zona muy sensible a las infecciones. Normalmente el tratamiento será suficiente con analgésicos tipo paracetamol o ibuprofeno para quitar el dolor y en ocasiones requerirá unas gotas antibióticas para tratar la infección.

Mientras llega el médico podemos aplicar un paño o una toallita caliente en el exterior del oído del niño para que le alivie un poco. No deberá meter la cabeza en el agua hasta que esté completamente recuperado, en una semana o diez días. Para prevenir la otitis externa se pueden utilizar tapones óticos para nadar, pero nuevamente deberíamos consultar con el pediatra antes de utilizarlos. Acostumbrar al niño a sacarse el líquido de los oídos al salir de la piscina, es otra buena forma de prevenir la otitis.

El dolor de oídos es uno de los más desesperantes para los niños por lo que debemos ponernos en su lugar y tener mucha paciencia.

Vía | AEPAP
Foto | Flickr-K.Sawyer


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