Calostro y preparación del pecho: qué pasa en las últimas semanas

Calostro y preparación del pecho: qué pasa en las últimas semanas

Escrito por: Jaime Gomez   10/08/2026   5 minutos

Imágenes generadas por IA

Qué es el calostro, cuándo aparece en el embarazo y cómo preparar el pecho para la lactancia en el tercer trimestre, con evidencia actualizada y sin mitos.

En las últimas semanas de embarazo el cuerpo hace muchísimo trabajo silencioso. Uno de los cambios más llamativos ocurre en el pecho: aparecen gotas amarillentas, sensación de tensión, pezones más sensibles. Es el calostro, y su presencia (o ausencia) genera muchas dudas.

Esta guía te resume qué está pasando ahí dentro, qué puedes hacer si quieres dar el pecho y qué recomendaciones tienen respaldo científico. Sin presión y sin mitos.

Qué es el calostro y por qué es tan especial

El calostro es la primera leche que produce la glándula mamaria. Empieza a fabricarse en torno a la semana 16 de embarazo, aunque muchas mujeres no lo notan hasta el tercer trimestre. Es un fluido espeso, de color entre amarillo y anaranjado, y en cantidades pequeñas: hablamos de mililitros, no de tomas completas.

Su composición es única. Concentra inmunoglobulinas (sobre todo IgA), lactoferrina, factores de crecimiento y células vivas. Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), actúa como una primera "vacuna" natural: recubre el intestino del recién nacido, ayuda a expulsar el meconio y protege frente a infecciones.

Su volumen está calibrado para el tamaño real del estómago de un bebé de horas de vida: entre 5 y 7 ml por toma en el primer día. No hace falta más.

Cambios en los senos durante el tercer trimestre

A partir del segundo trimestre el pecho se prepara a fondo. Es normal notar:

  • Aumento de tamaño y sensación de pesadez.
  • Areolas más oscuras y grandes, con los tubérculos de Montgomery más marcados (esos "granitos" que segregan una sustancia lubricante).
  • Red venosa más visible bajo la piel.
  • Pezones más sensibles o eréctiles.
  • Salida espontánea de calostro en algunas mujeres, sobre todo al final del embarazo.

Y aquí un dato importante: no todas las embarazadas pierden calostro antes del parto, y eso no predice cómo irá la lactancia. Hay mujeres que no ven ni una gota y luego producen leche sin problema.

Si te preocupan otros cambios en la piel durante estas semanas, puedes leer también nuestra guía sobre estrías y cambios en la piel durante el embarazo.

¿Hay que "preparar" el pecho para la lactancia?

Durante décadas se recomendaron fricciones con cepillo, cremas endurecedoras o baños con manzanilla. La evidencia actual dice que no sirven de nada. La Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) y la AEP coinciden: el pecho se prepara solo.

Lo que sí ayuda de verdad:

  • Informarte antes del parto: talleres de lactancia, matrona, grupos de apoyo.
  • Elegir un hospital IHAN o preguntar por sus protocolos de piel con piel y agarre temprano.
  • Hidratar la piel con tu crema habitual si te apetece, sin productos específicos.
  • Airear el pecho un rato al día si notas humedad por el calostro.
  • Sujetadores cómodos, sin varillas rígidas, que no compriman.

Frotar, pellizcar o "endurecer" el pezón no previene grietas. Las grietas aparecen por un mal agarre, no por tener piel fina.

Extracción de calostro prenatal: cuándo se recomienda

La extracción manual de calostro antes del parto es una técnica que se ha popularizado, pero no está indicada para todas las embarazadas. Se plantea, a partir de la semana 36-37, en situaciones concretas y siempre con supervisión de la matrona:

  • Diabetes gestacional o pregestacional (mayor riesgo de hipoglucemia neonatal).
  • Bebés con crecimiento intrauterino restringido o macrosomía prevista.
  • Antecedentes de cirugía mamaria o hipoplasia.
  • Fisura labiopalatina u otras condiciones que dificulten el agarre.
  • Embarazo gemelar en algunos casos (más sobre esto en la guía de embarazo gemelar y cuidados específicos).

Un estudio publicado en The Lancet en 2017 (ensayo DAME) mostró que la extracción prenatal de calostro en mujeres con diabetes, realizada de forma segura a partir de la semana 36, no aumentaba los ingresos neonatales ni adelantaba el parto.

Nunca la inicies por tu cuenta. Consulta con tu matrona si es tu caso.

Cómo se hace la extracción manual (si está indicada)

Solo si tu matrona te lo ha recomendado:

  1. Lávate las manos.
  2. Aplica calor suave unos minutos (paño tibio).
  3. Coloca el pulgar y el índice en forma de C, unos 2-3 cm por detrás del pezón.
  4. Presiona hacia el tórax y luego junta los dedos, sin deslizarlos por la piel.
  5. Repite con ritmo pausado, cambiando de posición alrededor de la areola.
  6. Recoge las gotas con una jeringa estéril de 1 ml.
  7. Etiqueta con fecha y hora y guarda en el congelador.

Lo habitual son sesiones de 5 a 10 minutos, una o dos veces al día. Si notas contracciones dolorosas, para y consulta.

Mitos frecuentes sobre el calostro y el pecho

  • "Si no pierdo calostro no tendré leche." Falso. La producción real arranca con el parto y el vaciado del pecho.
  • "Los pezones planos o invertidos impiden dar el pecho." Falso en la mayoría de casos. El bebé se agarra al pecho, no al pezón.
  • "Hay que endurecer el pezón antes del parto." No hay evidencia. Las fricciones pueden incluso irritar.
  • "El calostro amarillo está 'caducado'." Es su color natural por la concentración de betacarotenos.
  • "Pechos pequeños producen menos leche." El tamaño depende del tejido graso, no del glandular.

Preguntas frecuentes

¿Es normal no tener calostro visible en la semana 38?
Sí, completamente. Muchas mujeres no ven ni una gota antes del parto y luego amamantan sin problema.

¿Puede la extracción de calostro adelantar el parto?
En embarazos de bajo riesgo y a partir de la semana 36-37, los estudios disponibles no han encontrado mayor riesgo. Aun así, se hace solo con indicación médica.

¿Puedo guardar el calostro que sale espontáneamente?
Si tu matrona lo aprueba, sí. Se recoge con jeringa estéril y se congela hasta el día del parto.

¿Y si quiero dar biberón desde el principio?
Es una decisión tuya y absolutamente respetable. Coméntalo con tu matrona para planificar la inhibición de la lactancia si lo necesitas.

¿Cuándo debo consultar?
Si notas un bulto duro que no cambia, secreción con sangre abundante, dolor localizado intenso o cualquier signo de infección (enrojecimiento, fiebre), llama a tu matrona o ginecóloga.

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