Los niños van deshojando el calendario con ansiedad mientras ven como se acerca el ansiado Día de Reyes. Muchos recibirán lo que han pedido en la carta, otros cosas similares, pero algunos niños quedan fuera de las rutas de reparto de Sus Majestades. Los padres de los niños más afortunados no deberíamos consentir que esto sucediera y debemos ayudar a los Reyes a llegar a todos los hogares. Hay muchas formas de hacerlo, hoy os contamos la que nos propone Imaginarium.
Aún no hemos acabado el año pero ya tenemos que tener nuestra carta preparada para entregársela al Paje Real que nos visitará en breve. Los Reyes Magos, cada año, regresan desde sus lejanísimos países para escuchar las peticiones y deseos de todos aquellos que buscan encontrar en su magia el regalo perfecto, tanto para nosotros como para aquellos que nos rodean y que amamos.
La frase "¿Qué tal tu primera Navidad?" es habitual durante estas fechas. Nuestro niño está pasando por un cambio de año bastante llamativo, el primero de su vida. Y la verdad es que se está divirtiendo mucho. En Navidad todo se llena de colores, luces y mucha, mucha música. Tampoco faltan los regalos que amigos y familiares han encargado para él. Temas a los que él responde con muchas sonrisas.
En casa escribimos la carta a los Reyes Magos, como ya he comentado alguna vez nos gusta la tradición y a mi el argumento de que los niños tengan tiempo para jugar no me convence, los juguetes no caducan ni deberían ser para unos pocos días. Entiendo que el resto del año podrán disfrutar de ellos, lo que no quita que volver al cole el día después de Reyes me parezca una crueldad. Tengo tan interiorizadas a Sus Majestades de Oriente que año tras año cometo el error de olvidar que Papá Noel arrasa las estanterías de las tiendas poniéndoselo muy complicado a los Magos para encontrar según que juguetes.
Cada vez son más las mujeres que desean ser madres aunque no tengan una pareja masculina. Ser madre soltera o compartir la crianza de un bebé con otra mujer, en el caso de las lesbianas, son decisiones que, afortunadamente, se pueden tomar apoyadas por la ley de nuestro país. Es así como las fronteras de la maternidad se abren hacia nuevos horizontes.
Ya sólo quedan unos días para acabar un año más y dar paso a un nuevo calendario. Estos días, que vienen repletos de fiesta y diversión, también suelen estar acompañados por alguna que otra reflexión y meditación que nos ayuda a ir encaminando y dando forma a nuestra vida. Días para hacer balance, de lo bueno y de lo malo, pero, sobre todo, para seguir alimentando la esperanza.
La mayoría incluimos a nuestros hijos en las tradiciones navideñas desde que son bebés, están con nosotros en Nochebuena y Navidad, en la comida de Año Nuevo y, por supuesto en las celebraciones de Reyes. Pero Nochevieja es una fiesta para la que deben crecer un poquito. Es muy tarde y las uvas no son recomendables para niños pequeños, mucho menos a la velocidad que marca la tradición. Pero llega un día en que les hacemos partícipes, dejando que se acuesten tarde y poniendo medias uvas peladas u otros alimentos más seguros que las uvas para que compartan el momento.
En el video que veréis más abajo se realiza una pequeña introducción a la Teoría de la Mente que es una habilidad de la que la evolución nos ha dotado para afrontar las relaciones con las otras personas. Está aceptado que aunque a los dos años ya empezamos adquirirla, no es hasta los 4 / 5 años cuando se acaba de desarrollar en los niños, y el momento en el que hablamos de ‘plena teoría de la mente’. Si queremos entenderla de forma más extensa, diremos que esta Teoría nos capacita para advertir que ‘los otros’ tienen un estado interno que difiere del propio, y al mismo tiempo es igual; esta comprensión nos permite coordinar nuestra actividad con la de los demás.