21 marzo 2017 Salud

Un problema que requiere de tratamiento

Cuando hablamos de estrabismo nos estamos refiriendo a la pérdida del paralelismo de los ojos, en estos casos los ojos de los niños no pueden mirar para el mismo sitio, uno de ellos mira un punto fijo mientras que el otro se desvía.

La desviación podría ser grave o leve. En el caso se que sea grave se provoca un defecto estético bastante llamativo, en ocasiones el estrabismo es tan leve que no se llega a notar. Lo cierto es que los problemas de visión no dependerá del nivel de las desviaciones.

Diferentes tipos de estrabismo

Existen diferentes tipos de estrabismo, en algunos casos los ojos pueden desviarse de forma horizontal, si se desvían hacia adentro se denomina estrabismo convergente, si se desvían hacia afuera el estrabismo se llama divergente. También se puede ver una desviación vertical de los ojos, en estos casos se denomina estrabismo vertical, sucede cuando un ojo se desplaza hacia arriba o hacia abajo.

Es muy importante que ante la presencia de alguno de los síntomas consultes con el pediatra o con un oftalmólogo-

Qué provoca el estrabismo

Son distintas las causas que provocan el estrabismo, por lo general se dan por la relación entre varios factores, algunos que son conocidos y otros que aún no se pudieron establecer. Puede suceder que se presente una alteración de los músculos del ojo que va unido a una mala visión En estos casos el ojo se llega a torcer porque empieza a ver mal y ve mal porque el ojo se tuerce.

En otros casos los niños presentan estrabismo por un factor hereditario o por un sufrimiento fetal, traumatismo, factores emocionales o tumores.

Síntomas del estrabismo

Dentro de los síntomas o signos más comunes encontramos una desviación de uno de los ojos o pérdida del paralelismo, además se puede acompañar de una notable disminución de la agudeza visual de un ojo con respecto al otro (problema que es conocido como ojo vago o ambliopía). Algunos pequeños pueden tener problemas para calcular las distancia o los relieves, provocando que se pierda la visión binocular.

Es muy importante que ante la presencia de alguno de los síntomas consultes con el pediatra o con un oftalmólogo, cuanto antes se realice el diagnóstico adecuado más fácil será poder tratar el problema.

Los tratamientos podrán variar dependiendo cada caso particular, en algunos casos se realizará oclusiones con parches, ejercicios musculares, corrección óptica o el uso de gafas dependiendo de la gravedad y de la edad de los pacientes. En ciertas oportunidades los tratamientos médicos parecen no ser suficientes, en este caso se suele acudir a la cirugía, la que se efectuará sobre los músculos del ojo (en uno o en varios músculos). Será el médico quien se encargue de aconseja cual es el mejor tratamiento.

Vía | Tu otro médico
Foto | Pixabay – Pezibear

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