15 febrero 2017 Salud

Controlar las picaduras de garrapatas

Una de las enfermedades que pueden transmitirnos nuestras mascotas se denomina Lyme, se trata de una infección bacteriana que se va diseminando mediante la picadura de las garrapatas.

Generalmente la enfermedad de Lyme es provocada por la bacteria conocida como Borrelia burgdorferi, el cuerpo de esta garrapata es de color y paras negras. Esta enfermedad se dio a conocer en Estados Unidos en el año 1977, con el paso del tiempo se comenzaron a ver muchos casos en Europa y en Asia.

Etapas de la enfermedad

En términos generales podemos decir que esta enfermedad se desarrolla en tres etapas. En la primer etapa, conocida como Lyme temprana y localizada) la infección aún no se ha propagado por todo el cuerpo. En su segunda etapa (conocida como enfermedad de Lyme de diseminador temprana) la bacteria ya empezó a propagarse por todo el cuerpo.

Generalmente la enfermedad de Lyme es provocada por la bacteria conocida como Borrelia burgdorferi, el cuerpo de esta garrapata es de color y paras negras.

Y, por último, se ingresa en su tercera etapa (llamada enfermedad de Lyme de diseminación tardía) la bacteria se ha diseminado por todo el cuerpo.

Es normal que se contraiga la enfermedad cuando las mascotas juegan al aire libre y pueden ingresar las garrapatas a la casa, o cuando las mascotas salen a pasear por zonas en donde los pastizales son altos.

Para poder transmitir esta enfermedad la garrapata deberá estar adherida al cuerpo por al menos 24 horas para poder transmitir la bacteria a la sangre. Un punto en contra es que este tipo de garrapata tiene un tamaño muy pequeño, por eso es casi imposible verla. Muchas personas que sufrieron de esta enfermedad nunca llegaron a ver que tenían una garrapata en el cuerpo.

Síntomas de la enfermedad de Lyme

Existen algunos síntomas típicos de la etapa temprana y localizada (fase 1 de la enfermedad), estos síntomas empiezan a los días o semanas después de la infección, entre ellos encontramos los escalofríos, la fiebre, un malestar general, continuos dolores de cabeza, molestia articular, dolores musculares, rigidez en el cuerpo.

En ciertos casos también se puede presentar una erupción de manera de mancha roja, plana con una zona clara en el centro. Esta lesión puede ser bastante grande y puede crecer en su tamaño.

Cabe destacar que los síntomas pueden aparecer y desaparecer, pero es necesario un tratamiento médico para evitar que la bacteria se propague al corazón, al cerebro y a las articulaciones.

Durante la fase 2 de la enfermedad (diseminador temprana) aparecerán otros síntomas, como el dolor en la zona del nervio o un entumecimiento muscular, parálisis en los músculos de la cara, palpitaciones, dolor torácico, problemas para respirar.

En la última fase los síntomas son hinchazón articular, debilidad muscular, movimiento muscular anormal. Estos síntomas pueden pasar meses o años después de la infección.

Para la detección de la enfermedad los médicos recomendarán hacer un análisis de sangre y así poder verificar la presencia de los anticuerpos contra la bacteria.

Cuando los niños fueron picados por una garrapata es importante que sea vigilado al menos unos 30 días para verificar si presenta síntomas o una erupción. Será el pediatra quien aconseje cual es el mejor tratamiento para cada caso en particular. Recuerde nunca automedicarse ni medicar a ningún miembro de la familia y no tomar remedios caseros sin la aprobación de un médico.

Vía | Medline plus
Foto | Pixabay – Josh13

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *