29 enero 2017 Actualidad, Educación

inteligencia niños y niñas

Una investigación realizada en las Universidades de Nueva York, Illinois y Princeton, en Estados Unidos, ha arrojado un resultado especialmente curioso y, por otra parte, espeluznante. Al parecer, las niñas, especialmente las de 6 años, se ven menos inteligentes que los niños.

¿Qué sucede en las mentes infantiles, a esa edad, para asimilar esas diferencias abismales entre un género y otro? Al parecer, esas ideas preconcebidas nos las marca, sin ni siquiera darnos cuenta, la sociedad en la que vivimos, lo que resulta especialmente extraño es que aparezcan tan pronto ya que esto limita la vida intelectual de las mujeres, dando por sentado que nunca llegarán a ser tan brillantes como los hombres.

Muy inteligente o muy trabajadora ¿cuál elegirías?

Para realizar este experimento se tomó como muestra a niños y niñas entre 5 y 7 años a los que se les contó una historia que giraba en torno a un personaje, sin especificar el sexo, que era muy inteligente. Después se les instó a elegir entre cuatro personas, físicas y reales, dos de ellos eran mujeres y dos hombres. El resultado fue que las niñas de entre 6 y 7 años apenas asociaban esa inteligencia especial con su propio género, eligiendo en la mayoría de los casos al hombre como más brillante.

A este mismo grupo de edad se les pidió, después, que eligieran entre un juego para niños inteligentes y otro para niños trabajadores. La respuesta fue especialmente clara: las niñas no tuvieron casi interés por el juego para inteligentes, prefiriendo aquel en los que se pide trabajar duro.

Sin embargo, a la edad de 5 años no se presentaban estas diferencias, consiguiendo que fueran similares los resultados, en uno y otro experimento. Tampoco influyó la situación económica o tipo de cultura de los niños con los que se trabajó.

niños cientificos

Las niñas no eligen estudios que requieran una inteligencia brillante

Es así como a partir de esa edad, y según los autores de este estudio, las niñas prefieren inclinarse por otro tipo de estudios o carreras universitarias en las que no se requieren esas dotes intelectuales especiales. De forma inconsciente han cerrado las puertas hacia ellas, prefiriendo quedarse con aquellas otras que necesitan un menor derroche de intelecto.

Entre esas carreras nos encontramos, especialmente, con las de ciencias, donde la entrada de mujeres es mucho menor que la de los hombres. Quizás sea debido por esta causa.

Por eso es básico que sepamos cómo influyen todos esos prejuicios en los niños, para de este modo conseguir que el mundo sea más igualitario para ambos sexos. Ahora ya sabemos que empieza mucho antes de lo que nos pudiéramos imaginar.

Vía | Agencia Sinc
Fotos | British Council y Centro español de plásticos

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