2 mayo 2012 Crecimiento, Psicología

el primer amor

Cualquier día de estos es posible que tu niño, de cuatro o cinco años, venga contándote las virtudes de su amiga Margarita o de su amigo Pepe, de lo bien que se siente junto a él o de lo que le gusta compartir su merienda o juguetes con ella. En la mayoría de los casos no emplearán las palabras para contártelo pero sí notarás una actitud diferente con ese amigo “especial” que puede acercarse a estar rozando y compartiendo su primer amor.

Cierto es que cada día estos sentimientos son más precoces o, al menos, ya no existe ese miedo a la hora de contarlo o demostrarlo. Y es que es muy importante que nuestros niños encuentren una aceptación y comprensión de nuestra parte para que así puedan confiar en nosotros esa explosión sentimental que se les viene encima. Dejar que los niños expresen sus sentimientos les ayuda a crecer emocionalmente.

Está demostrado que el sentimiento de amor nos acompaña toda la vida, pero es a partir de los cuatro años cuando empiezan a sentir sentimientos especiales que no tienen nada que ver con la amistad o con el afecto a la familia. Es entonces cuando el pequeño siente que sus sentimientos se expanden y crecen más allá del propio entorno familiar.

Cada uno va a vivir esta nueva etapa de una forma muy distinta. Los niños tienden a ser protectores con las niñas que le gustan, otros, en cambio se repliegan en sus emociones y les cuesta expresarlas, incluso negando que se encuentran enamorados. Todo dependerá de su personalidad.

Por eso la misión de los padres es respetar su intimidad y su espacio, animándoles a que lo expresen pero sin caer en el agobio. Debemos pensar que son momentos únicos que les van a ayudar a crecer en su mundo de emociones y que deben vivirlos de forma natural y espontánea.

Vía | Pequejuegos
Foto | Metroflog

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