18 febrero 2017 Salud

Una relacion que se debe tener en cuenta

Detrás de un problema de aprendizaje en nuestros niños podría existir un problema auditivo no resuelto. Cuando un niño no presta atención, tiene retrasos en su lenguaje o problemas en el aprendizaje podrá tener algunos síntomas de hipoacusias leves o moderados que no fueron diagnosticados correctamente.

Por esta razón los profesionales aconsejan realizar una consulta con los especialistas para controlar el correcto funcionamiento de los oídos.

Desde el Programa Nacional de Detección temprana de Hipoacusia del Ministerio de la Salud, en Argentina, la médica cirujana María Margarita Acosta señala que: ‘El impacto de la pérdida auditiva sobre la adquisición y desarrollo del lenguaje y las capacidades cognitivas, dependen en gran medida de una efectiva detección temprana. Sugerimos a los padres tener en cuenta los controles de audición de los niños en diferentes etapas de su desarrollo‘.

Es importante que, de manera periódica los niños tengan controles auditivos desde su nacimiento, estos controles se tendrían que repetir al menos cada tres años. En el caso de los niños más grandes el período de los controles puede variar, pero será necesario consultar cuando se lleguen a ver alteraciones en su lenguaje y en su comportamiento. Actualmente se considera que lo que en ocasiones puede ser pensado como un problema atencional es una señal alerta para todo tipo de duda, incluso para un problema auditivo.

Cuando un niño no presta atención, tiene retrasos en su lenguaje o problemas en el aprendizaje podrá tener algunos síntomas de hipoacusias leves o moderados.

Cuando un niño tiene retraso en su lenguaje, una falta continua de atención o problemas en su conducta podrían ser señales de estar sufriendo hipoacusia leve o moderada que no fue diagnosticada. Reiteramos la importancia de llegar a un correcto diagnóstico ya que los niños pueden adquirir algunas habilidades como leer los labios y eso puede confundir.

Por su lado, desde el Centro de Investigaciones Otoaudiológicas, Leopoldo Cordero considera que en las pérdidas moderadas de audición pueden provocar distracciones o comportamientos que no son los adecuados en el aula, ‘las pérdidas severas de audición (más de 60db), en especial las que afectan ambos oídos, se hacen más evidentes y manifestarán trastornos lingüísticos y de comprensión más alarmantes para padres y docentes‘.

Entre los chequeos que aconsejan los expertos en la materia es una audiometría para poder valorar los umbrales auditivos y una logoaudiometría, un estudio por el cual se podrá conocer la intensidad sonora que el niño necesita para la comprensión de la palabra hablada. Además, el otorrino tendrá que realizar una otoscopía o examen visual y así poder sacar cualquier elementos que se encuentre obstruyendo el canal auditivo externo, puede suceder que el niño tenga un tapón de cera.

Tips para limpiar los oídos

Para evitar que se forme un tapón de cera es necesario realizar una correcta limpieza. No se debe limpiar la zona más de dos veces a la semana, tengamos en cuenta que hasta cierto punto la cera en los oídos puede ser beneficiosa ya que ayuda a mantener el canal auditivo hidratado. No uses hisopo u otros elementos pequeños ya que podrás lastimarlos.

Lo ideal es emplear un paño de agua tibia para limpiar la cera que se encuentra en la entrada del canal. Si el pequeño se queja de molestias o dolores recuerda consultar con el médico.

Vía | Clarin
Foto | Pixabay – Counselling

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