14 enero 2016 Salud

Exposición animales

Ya habíamos hablado en el blog sobre los alergenos presentes en el pelo o plumas de los animales domésticos, y la posibilidad de que estén relacionados con el desarrollo de asma en la población infantil; pero hoy he querido aportar los resultados de un estudio de cohortes realizado por investigadores de la Universidad de Uppsala (en Suecia). Partiendo de una muestra muy grande (1.011.052 niños nacidos durante el período de estudio), los datos obtenidos apoyan otra hipótesis conocida, y relacionada con la reducción del riesgo de asma. Se cree que la información aportada puede ayudar a las familias a tomar decisiones, y a los médicos a ofrecer recomendaciones.

Se han incluido todos los niños nacidos en Suecia desde el 2001 hasta el 2010, la muestra no puede ser más representativa; el objetivo concreto ha sido investigar la asociación entre la exposición a perros y animales de granja durante el primer año de vida, y desarrollar asma a los 3 o 6 años. Se tomaba como variable la convivencia con diversas especies animales (o la presencia de estas en el entorno familiar). La reducción del riesgo de contraer asma se estima en un 10 por ciento para los niños en edad preescolar, y un 13 por ciento para los peques que inician la Primaria. El trabajo ha sido financiado por diversas instituciones de investigación y sanitarias suecas, y ha sido publicado en Jama Pediatrics.

Los resultados se han ofrecido tras haber aislado otros factores que podían haber ‘distraído’ las conclusiones; entre ellos se encuentran la edad de los padres, su nivel de origen o su procedencia

El equipo de investigación, liderado por Catarina Almqvist Malmros, afirma que las afirmaciones son extrapolables a la población sueca, y también a otras europeas, siempre que tengan una cultura similar en cuanto a la tenencia de mascotas y agricultura. Desde hace unos pocos años, se trabaja con la hipótesis de la higiene, y se considera que crecer en un ambiente estéril no es beneficioso para el sistema inmune de los niños; a pesar de eso, los mensajes que se den a los progenitores tampoco pueden ser claros en el sentido de la conveniencia (o inconveniencia de convivir con animales). Además, se debe tener en cuenta que para el desarrollo de asma también son decisivos la genética o los factores ambientales.

Vía | Sepeap
Foto | Flickr-greg westfall.

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