Cambiamos de niñera
Cuando tenemos que trabajar, las niñeras se vuelven esenciales para nuestros hijos, sobre todos cuando se ocupan de ellos por un tiempo bastante largo.
El cariño y el apego que tienen nuestros hijos por sus niñeras puede en ocasiones parecérsela que siente por su padres, por este motivo tenemos que darle importancia en el momento de cambiar de niñera. Esto tendrá, sin lugar a dudas una trascendencia emocional muy importante para los pequeños. Para los niños puede llegar a ser la primera vez que se tengan que despedirse de alguien.
Por ese motivo te damos algunos consejos para que esta despedida sea lo más llevadera posible.
Es necesario avisar al niño con cierta anticipación para que pueda hacerse a la idea y no llegue de improviso (una o dos semanas son suficientes).
Debemos explicarles de forma clara los motivos de su partida: que cambia de trabajo, que el niño está por comenzar el Jardín, que ya es grande y no necesita niñera.
De ser posible, la niñera tendría que formar parte de estas explicaciones y es muy importante que el niño no sienta culpa por esta separación.
Tenemos que reconocer ante los niños que decir adiós es triste y explicarles que expresar sus emociones no es malo, que todos cuando estamos tristes sentimos la necesidad de llorar.
También es positivo que entre ambos intercambien un pequeño obsequio, esto servirá de recuerdo y que ellos sientan que luego de la partida de su niñera sentirán la misma contención y cariño. Si existe la posibilidad de una visita posterior o alguna llamada mucho mejor.
Y por ultimo, lo ideal es que si cambiamos una niñera por otra es mejor que la nueva niñera se incorpore antes que se vaya la anterior.
Estos son pequeños consejos que te servirán al momento de realizar un cambio tan grande como la niñera de nuestros hijos.
Fuente | Revista Ser Padres Hoy




