Nueva prueba para evitar la amniocentesis
Una nueva prueba, menos invasiva que la amniocentesis, podría sustituirla a la hora de conocer si existe un riesgo de malformaciones en el feto. Se trata de un simple análisis de sangre de la madre ya que, según sostienen los expertos, en el cuerpo de la mujer gestante hay células fetales durante todo el embarazo. El resultado de ambas pruebas sería el mismo, tal como publica Emilio de Benito hoy, lunes, en un reportaje en El País.
Ambas pruebas sirven para detectar anomalías genéticas en el feto, principalmente, la trisomía del cromosoma 21 (tres copias de este paquete de genes) causante del Síndrome de Down. Además del riesgo nulo, la nueva técnica se puede realizar casi desde el inicio del embarazo puesto que en la sangre materna hay células fetales casi durante todo el embarazo, dicen los expertos. Mientras que la amniocentesis se debe realizar en torno a la semana vigésima.
Teniendo en cuenta que la Ley contempla que el límite para interrumpir el embarazo en el supuesto de malformaciones fetales está en las 22 semanas; si el resultado de la amniocentesis se retrasa, la decisión final se debe tomar sin tiempo para meditarla o incluso excedido.
La amniocentesis consiste en extraer células del feto que flotan en el líquido amniótico. El problema es que la única manera de conseguirlas es mediante un pinchazo a través de la barriga de la madre atravesando la placenta. Este método conlleva un riesgo para el feto y para el embarazo de entre un 0,5 y un 1 por ciento. En España, se calcula que unas 50.000 mujeres que quedan embarazadas se someten a una amniocentesis.
Según Pablo Lapunzina, del Instituto de Genética Médica y Molecular del Hospital Universitario de La Paz, el nuevo procedimiento agilizaría el diagnóstico y, en teoría, «no serviría sólo para el Down, sino que se podría utilizar para cualquier anomalía genética”.
Añade que “se evitaría el riesgo de que la prueba invasiva induzca un aborto. Es muy duro cuando el feto se pierde como consecuencia de la prueba y luego se ve que era perfectamente normal y viable».
Una de las cuatro o cinco las empresas que están trabajando para sacar la nueva prueba al mercado estadounidense cree que la tendrá lista en junio, por lo que podría llegar a España en seis meses o un año.
Sin embargo, según recoge El País, en España hay centros que ya están trabajando en procesos similares. El Hospital Universitario de La Paz y la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, son dos ellos. También se hace en Granada y en otros centros españoles que cuentan con unidades de genética o de diagnóstico prenatal.
Vía | El País




