Aunque cada embarazo y sobre todo cada bebé, es único, los consejos y las experiencias de otras mamás pueden ser muy útiles. En esta sección recogemos ideas, trucos, recomendaciones de expertos y, todo aquello que nos pueda ayudar con nuestros peques, antes y después de nacer.
Durante el embarazo, tu cuerpo cambia a una velocidad que a veces cuesta seguir. Y hay una zona que trabaja en silencio, sin que la veas, aguantando cada vez más peso: el suelo pélvico. Prepararlo antes del parto no es una moda ni algo "que hacen las famosas". Es una recomendación clara de matronas, fisioterapeutas especializados y de la propia SEGO.
Las reuniones familiares con niños de edades muy distintas tienen algo mágico y algo caótico a partes iguales. Un bebé que necesita siesta, un primo de 5 años con energía infinita, otro de 10 que quiere jugar a algo "de mayores" y una adolescente que mira el móvil desde el sofá. Que funcione depende menos de tener el plan perfecto y más de dar opciones.
Si estás embarazada y llevas semanas notando que la espalda baja te tira, que una pierna te "quema" al levantarte del sofá o que dormir se ha convertido en un deporte de riesgo, no te pasa solo a ti. El dolor lumbar y la ciática son de las molestias más frecuentes del embarazo: entre el 50 y el 70% de las embarazadas los experimentan en algún momento, según datos recogidos por la OMS y sociedades de ginecología europeas.
Dormir bien durante el embarazo es, para muchas mujeres, uno de los grandes retos de estos nueve meses. Cambia el cuerpo, cambia el sueño y, sobre todo, cambian las posturas que te resultan cómodas. Lo que hasta ahora era tu forma habitual de descansar puede dejar de funcionar de la noche a la mañana.
Los festivales ya no son solo cosa de adultos con pulsera VIP y noches sin dormir. Cada vez hay más propuestas pensadas para ir con niños: escenarios con aforo controlado, horarios diurnos, zonas de sombra, talleres y hasta cascos infantiles a la entrada. Si te da pereza pensar en un fin de semana entre multitudes con un bebé o con un preadolescente que se aburre "de todo", esta guía te ayuda a elegir bien y a preparar el plan sin sobresaltos.
Tienes un hijo o hija de 13 años y proponerle un plan familiar se ha convertido en un deporte de riesgo. Antes le encantaba ir al parque, al cine, a casa de los abuelos. Ahora todo es "un rollo", "paso" o el clásico "qué aburrido". No te lo tomes como algo personal: está haciendo justo lo que toca a su edad.
Visitar una cueva en familia es de esos planes que se quedan grabados. La penumbra, el eco, las formaciones que parecen de otro planeta… A los peques les fascina, pero también les impresiona. Y ahí está la clave: no todas las cuevas valen para todas las edades, ni todos los niños reaccionan igual al mismo entorno.