Nacido antes de tiempo

Sin embargo, algunas veces, la naturaleza nos juega una mala pasada, y el bebé decide nacer antes. Cuando esto sucede, por distintas patologías o circunstancias, el equipo médico que controla el embarazo, tratará de postergar todo lo posible ese nacimiento… pero aún así, en algunos casos, no puede evitarse.
Cuando el bebé nace prematuro, lo primero que la madre debe intentar, es controlar sus emociones, ya que tendrá todo tipo de sentimientos hacia la situación que está viviendo. Sentirá enojo porque sus médicos no lo evitaron, culpa por haber logrado llegar a término, y todo tipo de sentimientos, en su mayoría, negativos. Sin embargo, hay que comprender, en la medida de lo posible, que en la mayoría de los casos un nacimiento que se da antes de tiempo, sucede sin causas específicas que lo hayan ocasionado.
La mamá necesita todas sus fuerzas para acompañar al bebé en esta etapa, en la cual, en la mayoría de los casos, deberá permanecer en una unidad de cuidados específicos que lo ayude a crecer, ganar peso, adaptarse a su vida de recién nacido. En general los padres podrán verlo muy poco, estarán siempre nerviosos y expectantes a los avances: cómo está su respiración, si empezó a alimentarse, si sube de peso, y cada detalle del desarrollo del pequeño.
Lo más importantes es que, a pesar de lo diferente que se ha dado todo, que no pueden llevarse al chiquito a casa como habían planeado, que tenerlo en brazos no es tan fácil o directamente no es posible… se sobrepongan a la desilusión para enfocar todas las fuerzas al apoyo del bebé, que los necesita más que nunca. Deben, lentamente, comenzar a ejercer como padres, tener con el recién nacido todo el contacto que el médico a cargo les permita, contacto de piel, tan fundamental para los bebés.
El amor, cariño, contención y compañía que puedan brindarle, le será fundamental para crecer lo suficiente y poder ir a casa con papá y mamá.
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