Desde que los bebés abren sus ojos a la luz del mundo, se convierten en auténticos catalizadores de las emociones que giran a su alrededor. A partir de esos estímulos que reciben desde el primer día, irán edificando su espacio íntimo, su personalidad y su universo de emociones. Cuanta más positividad florezca a su alrededor, mejor será su desarrollo y su vida de adulto.
La Fundación Inocente Inocente lleva trabajando en nuestro país 20 años. Lo que nació como un proyecto televisivo en el que aglutinar todas las organizaciones no gubernamentales dedicadas a la infancia ya es todo un acontecimiento para dar luz, voz y, sobre todo apoyo, a aquellos niños que necesitan todo tipo de ayudas.
Encontrar el nombre ideal para nuestro bebé a veces resulta una tarea especialmente complicada. A menos que lo tengamos muy claro, es fácil que caigamos en las garras de la moda, de las series de televisión o de aquellos que oigamos en nuestros personajes favoritos, algo con lo que tenemos que llevar cuidado, ya que igual que un día nos gustan, al siguiente nos pueden parecer horrendos.
Según leemos en este documento de la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) ‘el asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias, que dificulta el paso del aire a través de los bronquios’. La inflamación que sufren, provocan una reacción frente a diferentes sustancias o situaciones, que da como resultado un aumento de la mucosidad que impide el paso del aire.
Hace unos días hablábamos de un estudio realizado en Estados Unidos y en el que se había descubierto que los hombres vegetarianos tenían un semen de peor calidad que el resto. A pesar de que todavía queda mucho por investigar al respecto, la culpabilidad recae en los pesticidas que se utilizan en el cultivo de frutas y verduras en la actualidad, algo que podría tener una incidencia negativa mucho más importante de lo que se creía.
Vivimos en un momento en el que la imagen impera sobre otros medios de ocio. Casi como por arte de magia, los niños aprenden a usar el smartphone o el ordenador, antes que a controlar sus esfínteres, así que no es extraño que la tecnología se haya convertido en la auténtica reina para que los niños se diviertan.