Es hora de controlar el asma: la importancia de una educación terapéutica

Es hora de controlar el asma: la importancia de una educación terapéutica

Escrito por: Macarena   @Macarenagonzal    5 mayo 2015     2 Comentarios     2 minutos

Según leemos en este documento de la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) ‘el asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias, que dificulta el paso del aire a través de los bronquios’. La inflamación que sufren, provocan una reacción frente a diferentes sustancias o situaciones, que da como resultado un aumento de la mucosidad que impide el paso del aire.

Hoy se celebra el Día Mundial del Asma, impulsado por la Global Initiative for Asthma, y los especialistas nos recuerdan que se trata de la enfermedad crónica más frecuente entre menores de edad (también la principal causa de ingresos hospitalarios en población infantil). Su incidencia motiva la necesidad de plantear educación terapéutica al entorno en el que se desarrolla cada niño afectado.

Así, la familia y la escuela deberían implicarse en el tratamiento tomando como base la educación mencionada, que puede ayudar a un mejor abordaje de la enfermedad. Se trata además, de reducir riesgos asociados y aumentar la calidad de vida de los pacientes.

Es hora de controlar el asma

Es hora de controlar el asma

Es el lema asociado este año a la celebración del Día Mundial del Asma: es importante saber que en la mayoría de los niños, es posible hacerlo, para conseguir que se tengan las crisis asmáticas con menor frecuencia. KidsHealth nos ofrece una información muy valiosa con un mensaje importantísimo, ‘el tiempo que lleva controlar la enfermedad, no sólo depende de factores como la gravedad, la edad o la frecuencia de las crisis… porque la forma en que la familia está dispuesta a seguir el tratamiento también influye’.

La SENP advierte que los pacientes / las familias – en caso de pacientes pequeños – deben aprender a automanejar la enfermedad, desde el momento del diagnóstico

Un primer paso es identificar y controlar los desencadenantes, o sustancias que irritan las vías respiratorias: alérgenos, infecciones virales como gripe o resfriados, irritantes (humo o aerosoles), ejercicio, cambios de clima o respirar aire frío. Respecto al ejercicio, cabe mencionar que aunque pueda actuar como desencadenante, practicado regularmente favorece el funcionamiento del sistema inmunitario, por lo que (y siempre según el criterio médico) no está totalmente desaconsejado.

Tras la identificación, el siguiente paso es desarrollar capacidad para prevenir crisis asmáticas; y el tratamiento ya entra en juego cuando se desencadenan. Se deben adoptar las pautas fijadas por el neumólogo, y hacer partícipe de ellas al entorno del niño.

Fotos | Flickr-viralbus , Flickr-Sohel Parvez Haque
Página oficial | GINA


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