Poesía para los más pequeños
Del mismo modo que una tierna nana, cantada con voz suave, hace que nuestro bebé entre el cálido y reparador mundo del sueño, así el lenguaje poético hace que los más pequeños traspasen la frontera de la cotidianeidad. La propia poesía contiene música en las palabras y hace que sea un método infalible para fomentar la sensibilidad en los niños.
Los beneficios de la poesía en la infancia son innumerables. Acercándoles a los versos podemos conseguir que crezcan, desde el interior, en valores emocionales y espirituales, favoreciéndoles la sensibilidad y los sentimientos, ayudándoles a comprender, de un modo más sencillo, las situaciones que la vida les irá ofreciendo a su paso. De este modo la creatividad surge con mayor naturalidad en los niños acostumbrados a escuchar poesía. El lenguaje lírico les hace aflorar sentimientos, ideas, bellezas que adopta como suyas para, más tarde, transmitirlas desde su interior convertidas en pequeñas o grandes obras de arte.
De igual modo, la poesía nos sirve para ejercitar su capacidad de memorizar, mejorando así la dicción, la expresión corporal y, por supuesto, ampliando su léxico de un modo considerable. No tenemos que olvidar que las letras de la mayoría de canciones infantiles son pequeños poemas que nuestros niños aprenden y cantan como parte de su rutina lúdica.
Existen poemas adecuados para todas las edades. A partir de ahora iremos publicando algunas obras poéticas que, seguro, van a ser del gusto de todos. Nunca debemos olvidar que, del mismo modo que no descuidamos su «alimentación física» no debemos hacerlo con la sensorial. Un niño educado en la sensibilidad y en el arte, está más preparado para vivir su vida con toda intensidad.
Vía | Con mis hijos
Dibujo | Bibliopoemes




