Rutinas en la infancia: cómo apoyan el desarrollo, el juego y el bienestar
Las rutinas en la infancia son secuencias previsibles de actividades diarias —como la hora de comer, el juego o el sueño— que ayudan al niño a sentir seguridad, organizar sus emociones y favorecer el desarrollo cognitivo y físico. En la crianza y la educación infantil, establecer hábitos coherentes facilita el aprendizaje, mejora el descanso y reduce el estrés familiar, sin que eso signifique rigidez: se trata de crear estructuras flexibles y cariñosas que acompañen el crecimiento.