23 febrero 2016 Salud

Convulsiones febriles

En este post recomendábamos “no luchar contra la fiebre”, y aclarábamos que a pesar de la probabilidad de que algunos niños sufran convulsiones durante el proceso febril, estas pueden evitarse con antitérmicos. Abajo os enlazamos un documento de Pediatría Integral escrito por varios pediatras de atención primaria y hospitalaria: se asegura que solo de un 2 a un 5 por ciento de los niños sufren alguno de estos episodios; a pesar de eso, para las familias es un motivo de preocupación importante.

Las convulsiones febriles son benignas y no son causadas por infección en el Sistema Nervioso Central. Los médicos se basan en su asociación con temperatura alta, la edad (mayores de 3 meses / menores de 6 años), la ausencia de inflamación, de alteración metabólica sintética aguda, y de historia previa de convulsiones afebriles, para diagnosticarlas.

Se posicionan como el trastorno convulsivo infantil más frecuente, y la mayoría de ellas ocurren entre los seis y los 36 meses; muy excepcionalmente, se producen más tarde de los 6 años

Características de una convulsión febril.

Además de ser un fenómeno vinculado a una determinada edad, también tiene relación con una predisposición genética individual, y con el propio desarrollo del Sistema Nervioso Central. Otros factores de riesgo son: fiebre alta, infección viral, vacunación reciente, y antecedentes familiares de convulsiones febriles.

  • Duración inferior a 15 minutos, sin recidiva en el mismo proceso febril ni alteraciones neurológicas posteriores.
  • Del 70 al 75 por ciento son simples (generalizadas, sin repetición en 24 horas).
  • Una somnolencia prolongada hace sospechar al pediatra, porque no es típica de la convulsión febril

  • Las complejas son atípicas y más complicadas, pero menos frecuentes. Se suelen presentar en niños con anomalías neurológicas precisas.
  • En un 5 por ciento de casos de niños que presenten convulsiones febriles, se puede producir un subgrupo llamado estatus epiléptico febril.
  • La mayoría de todos estos episodios duran menos de cinco minutos.

Ante la presentación de convulsiones de este tipo en un proceso febril, conviene comentarlo con el pediatra, aunque haya remitido con la administración de analgésico.

Vía | Pediatria Integral
Foto | Flickr-freeparking

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