23 octubre 2015 Salud

Fiebre

La fiebre suele ser un motivo de alarma en los padres, y sin embargo no suele ser perjudicial por sí misma, puesto que es una respuesta del cuerpo reaccionando frente a un microorganismo que no reconoce (virus o bacterias). Por lo general no debería preocuparnos en exceso, aunque más abajo detallaré los motivos para consultar sin demora al médico; ya que el peligro sería en todo caso la causa de la fiebre, y no esta.

También a continuación compartiré con vosotros un decálogo publicado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, que está dirigido a padres como vosotros y yo, para que nos sintamos más seguros cuando nuestros niños tengan fiebre. Yo le perdí el miedo hace años, para ello solo hace falta entenderla como un mecanismo de defensa, y desde luego no siempre es conveniente bajarla.

Un niño suele padecer fiebre debido a infecciones causadas por virus, cuando es así, remite por sí misma en unos pocos días; y en una proporción más baja, por bacterias (es en estos casos cuando se suele administrar antibiótico)

“Mantén la calma”, esto es fundamental, y observa también el estado general del niño, no solo su temperatura (¿qué más da que presente fiebre de 38 o de 40 grados?). No te enfrentes a la fiebre, a no ser que sea necesario, no es tu enemiga. Muchas veces los niños mantienen su tono de piel, estado de ánimo, e incluso juegan o comen, esto nos debería tranquilizar y no sacarnos de casa corriendo para ir a Urgencias. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero la información que te proporcionamos está orientada a darte tranquilidad, y te servirá para saber cómo actuar.

Decálogo de la fiebre

  • La fiebre no es una enfermedad.
  • No puede causar daño cerebral, ceguera, sordera o muerte.
  • Algunos niños pueden experimentar convulsiones, pero estas no pueden evitarse con medicamentos para bajar la fiebre.
  • Sólo debería ser tratada si se acompaña de dolor o malestar general.
  • Se puede tratar con ibuprofeno o paracetamol, PERO ¡no es conveniente alternarlos!. Es muy importante dosificar según el peso del niño (y recordar las recomendaciones sobre administración de medicamentos líquidos).
  • Tras la toma de tales medicamentos, la cantidad y disminución de la fiebre, no dan información sobre la gravedad de la infección.
  • Después de vacunar a un niño no se aconseja darle antitérmicos.
  • Si proporcionas líquidos frecuentemente a un niño febril, le mantendrás hidratado. Es mejor que sean líquidos con hidratos de carbono (zumos de frutas, batidos o papillas).
  • Cosas a evitar: abrigar mucho, desnudar a niño, usar paños húmedos o dar friegas con alcohol, o duchar / bañar al afectado.
  • Presta atención si: salen manchas de color rojo oscuro / morado en la piel; el niño llora mucho y está irritable; su cuello se presenta rígido; le cuesta respirar, tiene convulsiones o pierde el conocimiento; el niño vomita o tiene diarrea abundante que puedan deshidratarle; también si orina poco. Y por último: cuando tienen menos de 3 meses.

Esperamos que te sirva, y recuerda que si no se trata de una situación que requiere atención médica, puedes esperar tranquilamente 48 horas en casa, porque si te presentas antes en el consultorio médico, lo más probable es que no sepan la causa del estado febril; y esto lo sabemos todos en teoría, lo difícil es aplicarlo.

Vía | AEPaP
Foto | Flickr-Matteo Bagnoli

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