10 marzo 2017 Psicología

En la actualidad vencer las fobias es posible

Los niños, como los adultos, pueden tener diferentes miedos y fobias, el temor a las alturas es uno de los más comunes. Este miedo es denominado acrofobia y puede presentarse como un ataque de pánico, mareos, sentimiento de pánico, angustia, palpitaciones, náuseas.

Muchas veces esta sensación se podrá llegar a confundir con la agorafobia, que es el miedo a encontrarse en espacios abiertos, provocando que quienes lo sufren no quieran salir de sus casas. Tampoco debemos confundir el miedo a las alturas con el vértigo.

El vértigo es la sensación de que las cosas que se encuentran alrededor comienzan a moverse generando un mareo, desvanecimiento. Muchos confunden al vértigo con la acrofobia pero ambos problemas no pueden coexistir.

La terapia cognitiva podrá ayudar a los niños a controlar lo que sienten, sus emociones.

Síntomas del miedo a las alturas

Los niños que tienen miedo a las alturas no tienen vértigo ya que unicamente sentirán una sensación de pánico a la altura buscando un lugar o una persona de la cual aferrarse, si no la encuentran podrían llegar a perder el equilibrio.

Muchas veces los pequeños en estas situaciones tienen el instintos de bajar su centro de gravedad, agachándose, poniéndose de cuclillas, tirándose al suelo. La respuesta es muy similar a la de otras fobias, los pequeños comenzarán a sentir transpiración, sudor, latidos fuertes, gritos, parálisis como consecuencia de su miedo. Si no están en compañía de alguien que los contengan se podrán desorientas.

Actualmente podemos encontrar distintos tratamientos para esta fobia. Lo importante será acudir a un especialista. En algunos casos se usan una combinación de terapias conductuales y cognitivas, además de distintas técnicas de relajación.

La terapia cognitiva podrá ayudar a los niños a controlar lo que sienten, sus emociones. Se les hace entender que no existen razones reales para no querer ir a un lugar elevado. En la terapia conductual lo que se busca es que el paciente se enfrente su miedo en distintas situaciones hasta que logre acostumbrarse y sepan que su vida no corren peligro.

Dentro de las diferentes terapias conductuales encontramos distintas alternativas, la más frecuente es la que somete al paciente a sus miedo de manera gradual, lentamente. Otros profesionales prefieren enfrentarlo de forma directa, ponerlo en un contexto que lo puede atemorizar.

Gracias a las técnicas de relajación se podrá controlar el estrés que se provoca en determinadas situaciones. Dentro de las técnicas se emplea la respiración, la meditación y la distensión de los músculos.

Las fobias podrán aparecer por diferentes razones. Cuando aparecen en la infancia se pueden generar por interpretar las situaciones que se han vivido como peligrosas y siguen viviendo esa sensación tiempo después. También se pueden generar por haber vivido alguna situación traumática.

También se pueden adquirir habiendo observado a otras personas con fobias, por ejemplo, si el pequeño observó a sus padres o a alguien cercano que tenia fobia frente a determinada situación los niños podrán naturalizar eso e incorporarlo.

Vía | Guia Psicologia
Foto | Pixabay – Alexa fotos

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