11 agosto 2012 Alimentación

La importancia de alimentarse sano

Los pequeños que se alimentan de manera sana en los primero años de su vida pueden ser más inteligentes de adultos. Además, y como siempre recordamos, llevar adelante una dieta equilibrada evita la obesidad.

Como decían las abuelas, las personas somos lo que comemos, así que no debemos asustarnos al saber que la dieta influye en todo, hasta en la inteligencia. Una investigación realizada por científicos australianos demuestra que los pequeños que realizaron una alimentación sana durante los primeros años de su vida alcanzaron un nivel de coeficiente intelectual más alto. En cambio, quienes se habían alimentado de comida basura, tenían un coeficiente mucho menor.

El estudio se ha realizado por la Universidad de Adelaida. Para la investigación observaron a más de 7 mil pequeños desde los 15 meses de nacimiento a los ocho años de edad. Como resultado concluyeron que una dieta sana generaba más inteligencia.

Una buena alimentación permite aportar los nutrientes necesarios para un mejor desarrollo de los tejidos del cerebro en los primeros años de vida. Lamentablemente se ven en la actualidad niños que están mal alimentados, esto es muy preocupantes porque desde los primeros años de su vida se está limitando todo su potencial, en lo que a inteligencia se refiere, porque esto no puede ser recuperado a lo largo de la vida.

Desde el centro, la doctora Smithers, aconseja a los padres brindarle a los pequeños alimentos que sean saludables. Es muy importante que pensemos las consecuencias que esto tiene a largo plazo.

Vía | 20 minutos
Foto | Flickr – CYMNYT

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