21 marzo 2012 Psicología

niños

No debemos olvidar que nosotros somos padres y no dueños de nuestros hijos, en varias oportunidades nos hemos referido a este tema cuando vemos que en nombre del amor se comenten injusticias por las cuales son perjudicados.

Que tengamos derecho a corregir algunos de sus errores no nos da derecho a que podamos maltratarnos, ni física, ni psicológicamente. Muchas veces los limites llegan tarde y de una forma confusa.

Durante el año 2008 en España se eliminó del Código Civil un artículo que señalaba: “Los padres podrán corregir razonable y moderadamente a sus hijos”. Se supone que el castigo físico es punible. Lo mismo que sucede con los castigos psicológicos. Muchos límites no se basan en el sentido común sino me medidas arbitrarias que no siempre están claras.

El tema se puso nuevamente sobre el tapete después de que una pequeña no pudiera salir de su casa por castigo de sus padres, hasta ahí era razonable, pero esto dejó de serlo cuando quedó demostrado que la niña había sido golpeada y encerrada, motivo por el cual denunció a sus padres. Esto supera cualquier tipo de castigo que pueda hablarse.

La niña que intentó huir denunció su problema ante la guardia civil, diciendo que el padre únicamente le daba de comer dos días por semana. La madre señalo que: “No te dejan educar a tu hija”. Como solución Micaela Navarro, consejera de Igualdad y Bienestar Social consideró: “se aparta a la menor de inmediato del entorno familiar por si existe algún riesgo”.

Los profesionales que entienden en la materia consideran que los castigos deben ser dados en el momento preciso, si llega tarde ya no sirven de nada, por eso será necesario hacer un trabajo constante a lo largo de toda la niñez del pequeño. Como padres debemos aprender a administrar nuestra autoridad intentando que los pequeños entiendan, en ocasiones debemos ser más duros mientras que en otras oportunidades debemos ser más flexibles.

Vía | Sociedad El País
Foto | Flickr – Ochocolombia

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