13 septiembre 2015 Alimentación

Desayuno

Desde el día 2 (en colegios privados) o el jueves pasado, y durante parte de la semana que vamos a empezar, los niños españoles van incorporándose al colegio, son un total de cinco millones de peques los que abandonan la despreocupación de las vacaciones, y se acogen a la rutina (a regañadientes muchos). Esa rutina que los padres adoramos, y a ellos ‘se les hace cuesta arriba’, pero, salvo que existan problemas graves de convivencia en las aulas, o trastornos del aprendizaje: en cuyo caso actuaremos sin demora; una buena organización (y conseguir subir el ánimo) deberían convertirse en nuestros aliados en beneficio de todos.

Soy consciente de que nos cuesta crear un buen hábito de descanso para que los peques se levanten por la mañana tras un sueño reparador, han sido muchas semanas de acostarse tarde (la verbena, el cine de verano, las confidencias con otros niños a las 12 de la noche), y a partir de una edad, los padres no ponemos remedio; pero ahora si que es necesario establecer límites y horas máximas de acostarse. Se necesitan un mínimo de 9 horas para que los niños descansen adecuadamente, y también para que rindan en la escuela, dormir insuficientemente puede ocasionar – además – que los niños estén más nerviosos y / o enfadados; sin embargo, no todo se reduce al sueño. Por nuestra parte, os hemos dado ya algunos consejos generales, y dirigidos especialmente a los padres; así que hoy voy a ahondar un poco en los desayunos, para que todos entendamos su importancia no sólo en el desempeño académico, sino también en los niveles de energía de los peques.

Veréis, cuando decimos que el desayuno es la comida más importante del día, nos basamos en que es la primera tras el largo ayuno nocturno, lo cual nos lleva a la necesidad de conseguir que resulte nutricionalmente equilibrado. pero además, desayunar bien, es un factor preventivo del sobrepeso u obesidad, pues evita que se realicen comidas ‘entre horas’ (picoteo) de alimentos muy calóricos, poco nutritivos o súper azucarados. Es una situación que se produce cuando (por ejemplo) el niño desayuna en casa un vaso de leche, a la hora del recreo se come la pieza de fruta o medio bocadillo que le has puesto, y cuando sale a mediodía tiene tanta hambre que te pide una bolsa de snacks, un bollo o unas golosinas. Es evidente que no conviene responder a esos requerimientos, o al menos no hacerlo habitualmente, porque son prácticas muy poco saludables; pero cuando se desayuna bien en casa, se regula mejor la sensación de hambre durante toda la mañana, y se equilibra el aporte de nutrientes, complementando el tentempié a media mañana.

¿Qué hacer para que mis hijos se nutran adecuadamente por la mañana?

En primer lugar deberán levantarse pronto, al menos 15 minutos antes de lo que tienes pensado, porque si tenéis poco tiempo, se conformarán con la leche chocolateada, y por más que insistamos para que se coman los granos de uva, cuando uno aún tiene las pestañas pegadas, es difícil motivar

En segundo lugar tú te levantarás antes que ellos para preparar y presentar un desayuno apetecible que incluya:

  • Vitaminas: hortalizas y frutas.
  • Hidratos de carbono: cereales.
  • Proteínas: lácteos o jamón / pavo.

Además, no pierdas de vista que la fibra es muy necesaria para facilitar el tránsito intestinal, y prevenir la diabetes de tipo 2 (y está presente en los dos primeros nutrientes que te he comentado, si los cereales son integrales).

Alimentos prohibidos

O por lo menos a evitar tanto como sea posible. Azúcares simples: están en las galletas – si lees las etiquetas comprobarás que algunas marcas añaden cantidades inadmisibles – magdalenas, bizcochos. Tampoco le conviene al organismo de tu hijo las grasas saturadas (la digestión es más pesada y la sangre no fluye como debería), que están en mantequilla, margarina, embutidos y cremas para relleno.

No te voy a prohibir los zumos, pero la fruta fresca es más saludable por contener fibra y el azúcar justo (las 5 naranjas con las que haces zumo natural suman demasiado edulcorante)

Ideas de desayuno

  • Tostada de pan integral con queso fresco, manzana pelada y troceada con una cucharadita de mermelada.
  • Cereales (escoge unos que no lleven exceso de azúcar ni chocolate) con yogur, un cuenco de granos de granada.
  • Melón, trocitos de queso semicurado y pan de molde tostado con aceite por encima.

Piensa un poco, tienes muchas posibilidades.

El último consejo que os voy a dar lo habrás escuchado / leído infinidad de veces: comed todos juntos, y si no todos al menos los que puedan: papá y niños, mamá y niños, mamá y papá con niños, papá con los peques / mamá que desayuna antes con el grande que se va pronto al Instituto. Es muy enriquecedor compartir la primera comida del día, y sientas base para que cuando sean adultos cuiden también de su alimentación.

Foto | roseannadana

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